martes, marzo 24, 2026

Nunca Más

Nunca más, repiten las gentes buenas
Las que no quieren que se repitan
Las torturas, las desapariciones, las muertes
El terror como lógica de gobierno
El mal encarnado en armas, uniformes
El desprecio a la condición humana
La prohibición del pensamiento
Nunca más, repiten, como un mantra

Sin embargo, la realidad nos desafía
Los déspotas vuelven a instalarse
Los malnacidos se multiplican, los corruptos
Enchastrados hasta el cuello hablan de moral
Vociferan "libertad" mientras lo arrasan todo
La razón ha sido otra vez la primera víctima
Una conformidad imbécil nos adormece
La memoria se disuelve en la nada

Quizás hoy sea más grave que hace medio siglo
Esta vez no hay gobierno de facto
El propio pueblo ha elegido a sus verdugos
Y los sostiene, en vez de derrocarlos

Por más que nos duela hay que decirlo
No estamos aun listos
Para que un Nunca más sea posible
Por eso es que debemos seguir militando



lunes, marzo 23, 2026

Sueño 260323 - De inteligencias artificiales y memorias

En mi sueño estaba en una clase. La profesora hacía preguntas sencillas, hasta que de pronto propuso un ejercicio que pretendía ser más complejo. Se trataba de calcular la superficie de una serie de prismas rectangulares, colocados uno encima del otro. Yo no alcanzaba a tomar nota, así que la interrumpí, para pedirle que dictara las medidas de cada pieza más despacio. También le pregunté si lo que quería era que calculáramos la superficie relativa del plano o la topografía del conjunto (en mi sueño lo decía así; lo que quería saber es si debía o no incluir la superficie de las caras verticales del cuerpo). 

Como si se anticipara a mi pensamiento, en lugar de responder mi pregunta, ella siguió hablando y recomendó que no usáramos ninguna inteligencia artificial para resolver el problema. Me sentí aludido, pues sin duda ese era para mí un buen recurso. Expliqué entonces que yo no pretendía que la IA calculara un resultado, sino que mi problema era de memoria: así como me costaba retener los números de su dictado, no recordaba la fórmula que debía usar para resolver el cálculo. 

Bastó con decirlo para que me diese cuenta de la esencia del problema, y lo expresé en voz alta: "Claro, es que en el fondo sigo dependiendo de la IA, porque en definitiva estoy depositando mi memoria en ella."

En ese momento no me desperté, pero sí entendí que estaba soñando. Lo supe porque me causó gracia que en un sueño pudieran aparecer expresiones tales como "superficie relativa" o "topografía". Pero algo de lo de la memoria me quedó resonando. Es que, si en efecto habíamos decidido confiar nuestra memoria a una máquina ¿cómo podíamos tener alguna garantía en cuanto a que tal memoria fuese fidedigna? Además, convengamos que un libro mantiene lo que dice en sus páginas fijo, de una vez y para siempre. Podrá tratarse de una verdad o no, pero lo escrito en un papel es invariable. En cambio, las inteligencias artificiales, con sus modulaciones, ancladas a las dinámicas de sus entrenamientos, podrían recordar una cosa hoy, y otra diferente mañana.

Ya estaba despierto del todo cuando se me presentó otra pregunta: ¿no tendrá que ver con esto el hecho de que cada vez menos gente parezca recordar las cosas que sucedieron, desentendiéndose de la memoria o empecinándose incluso en creer recordar lo que prefiere?

jueves, marzo 05, 2026

Sueño 260305: Ich bin

He soñado con mi padre
Con relojes que funcionaban mal
Con personas de mi pasado
Que me mostraban fotografías
De mi padre cuando era niño
Del niño que fui a mi vez tiempo atrás
En esta foto yo era un chico
Aunque llevaba una remera blanca
Con la estampa de una banda de rock
Una remera que compré hace poco
Después de que mi padre se fuera
Todos hablaban del parecido entre ambos
Y yo sabía que algún día ese niño
El niño que yo había sido
Sería la fiel imagen de mi hijo varón
Ese hijo varón que nunca llegó a nacer
Recuerdo que luego mi padre me llamaba
Y me mostraba un cuaderno
Del que sacaba un papel viejo
Con varias cosas anotadas
Pero me señaló algo en particular
Una inscripción, apenas dos palabras
Escritas en alemán
Que en mi sueño pude leer claramente
Me las mostró como sabiendo que
En esas dos palabras me ofrecía un mensaje
Que solo él y yo entenderíamos
Un guiño entre un padre y su hijo
No, yo no entiendo alemán
Mi padre tampoco lo hablaba
Pero intuí en esas dos palabras
Una especie de carpe diem
Un luminoso 'el momento es este'
Me desperté y fui a buscar
Qué significaban esas dos palabras
El traductor simplemente señaló:
"Ich bin = Soy".

Post Scriptum: No pude evitar hurgar en mi sueño, en busca de algún sentido, de una metáfora, incluso de un improbable mensaje. Me pregunté si aquel "Soy" significaba un "sigo estando", o un "sigo siendo en vos", o acaso un "estás siendo, y eso es lo importante". Recordé que en el sueño yo le decía a mi padre que sí, que recordaba el sentido de aquel "Ich bin". Y había algo que parecía referir a algún Lieder o a algún poeta romántico. Lo cierto es que en sus últimos años mi padre solía escuchar mucha música clásica. Recordé entonces haber leído ese "Ich bin" en el título de una canción de Gustav Mahler: "Ich bin der Welt abhanden gekommen". Estoy por completo seguro de que no iba por ahí el asunto, pero no deja de ser un enlace, una curiosidad, una coincidencia. Finalmente el sentido no es algo que exista per se, sino algo que se construye. Este Lieder, escrito por un Mahler de unos cuarenta años, se basa en un poema de Friedrich Rückert, y no es una canción triste, tanto como un canto a la paz interior. Estoy seguro, lo digo de nuevo, de que no va por aquí la cosa, pero el poema en cuestión dice:

Me he apartado del mundo
con el que malgasté tanto tiempo;
hace ya mucho que nadie sabe de mí,
bien pueden creer que he muerto.

Y no me importa en lo más mínimo
si creen que estoy muerto.
Tampoco tengo nada que objetar,
pues en verdad he muerto para el mundo.

He muerto para el bullicio del mundo
y descanso en un reino tranquilo.
Vivo solo en mi propio cielo,
en mi amor, en mi canción.

sábado, febrero 28, 2026

Milei: tu gobierno es una mierda y vos sos un hdp

La democracia ya no sirve para nada,
dicen algunos, que antes creían.
Y tienen justas razones para decirlo.
Se equivocan, por supuesto.
Tanto como se equivocan quienes dicen,
ingenuamente, claro,
por no tildarlos de idiotas o imbéciles,
que esto que hoy nos gobierna
pueda ser llamado democracia.

Va a llevar mucho trabajo,
mucho esfuerzo y sacrificio
recuperar la democracia y lograr
que la patria vuelva a ser (o acaso: sea)
lo que debió ser siempre:
hogar, refugio, casa de todos.

He dicho antes sacrificio:
¿Será acaso necesaria una Plaza de Mayo
transmutada en Piazza di Loreto argenta
para que por una vez se haga justicia
y ayudar a la memoria de los que vengan?

martes, febrero 24, 2026

Silvia

Gracias por haberme sacado a bailar en el casamiento de tu hermano. Nunca te lo dije, pero jamás antes había bailado en mi vida. Me causa gracia que de todas las cosas que podría decirte en esta despedida sea esta la primera que me viene a la mente. Debió haber sido un momento importante para mí, supongo. Imaginate: yo apenas estaba dejando de ser un chico y vos, con tus diez años más de experiencia, ante mis ojos eras una mujer que ya había aprendido a comerse el mundo. En el fondo creo que siempre fuiste algo así como una hermana mayor. Lo intuía cada vez que me llamabas neno, nene... Me hubiese gustado haber compartido más cosas con vos. La puta madre, Silvia... te voy a extrañar mucho.



domingo, febrero 15, 2026

Luna y laberintos

Tres veces vi la luna en mi vida
Hablo de haberla visto verdaderamente
Pues a menudo no vemos lo que tenemos
frente a nuestras propias narices.
La primera vez fue hace trece años
a mis cuarenta y siete
reflejada en las aguas de un lago
testigo de una rara incertidumbre.
Yo no lo sabía entonces
pero era el inicio de un largo final.
La segunda vez fue en el campo,
una luna pastora, roja, como de fuego,
que lo alumbraba todo en medio
de un compartido asombro.
La tercera vez fue justo antes
de emprender este viaje.
Viaje de cerrar un círculo
Viaje de nuevos comienzos
Viaje que me llevaría a un laberinto
Laberinto que me recordó
que a veces es necesario perderse
para poder encontrarse.

jueves, enero 08, 2026

Barrabas

El mundo de nuevo muestra su peor defecto.
Escribí "el mundo", pero él no tiene culpa.
Debí escribir: "la humanidad".
Su peor defecto es negarse a progresar.
El tiempo trascurre rápido
pero la especie humana evoluciona lento.

Por cada Mozart que nace,
por cada artista, cada poeta,
por cada genio, cada santo,
llegan al mundo diez tiranos.
O lo que es peor: cien personas
dispuestas a seguirlos.

Por cada genialidad que alguien descubre
alguien construye un nuevo juguete
capaz de destruir el planeta.
Por cada voz que rogó por Cristo
diez gritaron pidiendo por Barrabás;
pero ninguna clamó "¡Basta, dejen ya de matar!"