Pienso en todas estas cosas, y me reviso. Y me digo que, aquí y ahora, en cuanto logro perdonarme mi pasado y dejar de lado mis enojos, en especial aquellos dirigidos hacia mí mismo, mi presente es algo bueno. Mi deseo sería compartirlo con vos.
miércoles, marzo 01, 2017
Acerca del amor
Pienso en todas estas cosas, y me reviso. Y me digo que, aquí y ahora, en cuanto logro perdonarme mi pasado y dejar de lado mis enojos, en especial aquellos dirigidos hacia mí mismo, mi presente es algo bueno. Mi deseo sería compartirlo con vos.
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jueves, febrero 23, 2017
Prohibido prohibir prohibir prohibir
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lunes, febrero 20, 2017
Monstruos
no se ocultan en los pliegues de la noche,
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lunes, febrero 13, 2017
La palabra como elemento organizador y reparador del mundo
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miércoles, febrero 08, 2017
Los acríticos
La política.
Las religiones.
Los ídolos de barro.
Los fanatismos,
de cualquier signo que sean.
No me molesta Dios,
sino sus huestes.
No me interesa el famoso
al que le gritan "genio",
pero me fastidian
sus seguidores.
Me resisto a los fanáticos,
capaces de defender lo indefendible
con tal de no sentirse vacíos.
Creo que le tengo alergia
a las masas acríticas.
Acaso sea ese mi problema.
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domingo, febrero 05, 2017
Líneas narrativas
¿Se trata realmente de un error dentro del relato? ¿De verdad el famoso novelista estadounidense se equivoca de un modo tan grosero? ¿O acaso está planteando que así es precisamente como suceden las cosas en la vida real, y que las historias simplemente se terminan en el momento en que la vida acaba, sin que interese si hemos dejado asuntos que han quedado irresueltos de manera desprolija? Es como si en un giro maestro de la ficción el protagonista de la novela se mimetizara con el lector: los dos están en la búsqueda de las mismas revelaciones, de los mismos cierres narrativos, que no tendrán lugar. Al menos no del modo en que esperábamos, porque al fin y al cabo sí hay un final. Muere de repente el protagonista. Y no hubiese sido demasiado diferente, a los fines del relato, si el muerto hubiese sido el lector. Los efectos hubiesen sido parecidos, en lo que a las intrigas de la historia se refiere. En ambos casos nos hubiésemos quedado sin develar las mismas cosas.
Los finales muchas veces son así de inesperados. Tan inesperados como el final de nuestra propia existencia. Tal vez este sea el mensaje de esta novela, carpe diem. Los puntos finales caen, sencillamente, en el preciso lugar en donde caen. Lo que hayamos hecho hasta ese momento, esa será la obra inevitablemente inconclusa, pero al mismo tiempo concluida.
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miércoles, febrero 01, 2017
Sueño 170201
Observo a un niño
que juega con un espejo.
La imagen es, de por sí,
digna de una pesadilla.
No sé quién sea el niño,
y tal vez no quiera saber.
Hay también un perro acostado a mi lado.
No alcanzo a verlo, pero puedo sentirlo.
Y lo curioso es que sé que no es verdad,
que estoy solo, que no hay ningún perro.
Pero la sensación me resulta agradable.
Entonces lo toco, y el animal se acomoda.
Pero ahora resulta que
el perro ya no es perro:
ahora de repente sos vos.
Comprendo que no sos real,
pero se siente tan bien imaginar
que estás aquí, conmigo.
Vos me pedís entonces
que te haga el amor,
y yo quiero decirte que no puedo,
porque vos no sos vos,
pero qué vas a pensar de mí,
si te digo semejante cosa.
Me cuesta mantener tu imagen.
Es como que de a poco te convertís
en otra persona, y yo hago fuerza
para seguir soñándote a vos.
Porque solamente con vos
puedo dormir tranquilo.
Entonces me llama la atención una luz roja, que enciende y apaga cerca del techo, a la altura de la puerta. Y me doy cuenta de que allí hay algo que yo no había visto antes, como una cámara de vigilancia, o una especie de sensor. Me despabilo, me levanto de la cama y me acerco. Enciendo las luces, para poder ver mejor de qué se trata. Pero la luz es mortecina, y además no alcanzo a ver porque me obstaculizan la visión unos reflectores que cuelgan desde más arriba. Me pregunto para qué estarán esos reflectores. Y al mismo tiempo me doy cuenta de que todo eso tampoco estaba ahí antes. En la pared hay además muchos faroles negros, adosados como decoración. Comprendo entonces que este lugar, que es mi departamento, es utilizado también por alguien más. En ese momento siento que alguien intenta abrir la puerta. Observo por la mirilla y, en efecto, hay alguien del otro lado, colocando una llave. Voy a golpear entonces la puerta, para advertirle a esa persona que está intentando entrar a mi casa... Y me doy cuenta de que ya he soñado antes con esta escena. En mi sueño, cuando yo golpeaba la puerta, esos golpes no producían ningún ruido en absoluto. La diferencia, claro está, es que ahora no estoy dormido, sino bien despierto. Golpeo entonces la puerta, desesperado, casi enloquecido... Y mis golpes suenan apagados, como si hubiese golpeado solamente el aire. Entonces grito, y mi grito me despierta. En la oscuridad, veo que una luz roja se enciende y apaga, cerca del techo, a la altura de la puerta.
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martes, enero 31, 2017
Lluvias
La lluvia, como todas las cosas de este mundo,
carece en sí misma de un significado o de un valor.
Somos nosotros quienes le asignamos un sentido.
Y ese sencillo gesto, curiosamente, nos humaniza.
Hubo un tiempo, por ejemplo, durante el cual
la lluvia representaba para mí una inquietud,
pues poco antes mi casa se había inundado.
Hubo también un tiempo en el cual la lluvia era
algo así como un llanto del alma caído desde el cielo,
o la angustiante premonición de un dolor interminable.
Sin embargo, un buen día la lluvia se convirtió
sorpresivamente en algo diferente,
en algo para ser contemplado y compartido,
en algo más cercano a la alegría que a los pesares.
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viernes, enero 27, 2017
martes, enero 24, 2017
Olvidos
Hoy me ha sucedido algo extraño
(me tienta la palabra siniestro).
He leído un poema.
Un poema no demasiado antiguo,
bien puedo dar fe de ello.
De inmediato he reconocido
el poema en cuestión como propio,
y sin embargo,
por más que lo intenté,
no pude recordar dónde ni cuándo
ni en qué circunstancia ese poema fue escrito.
Tampoco a quién tuve yo en mente cuando
aquellas palabras encontraron su forma.
Pienso entonces en la fragilidad de
nuestras humanas conciencias
y de nuestros recuerdos;
en lo poca cosa que somos,
que buscamos eternizar un momento
a través de un miserable poema
solo para comprender al cabo
que estamos hechos de olvido.
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jueves, enero 19, 2017
Libros sagrados
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jueves, enero 12, 2017
Diferentes tiempos
Hubo un tiempo en el cual
las horas transcurrían lentamente
como un glaciar dormido
o un río de aguas congeladas,
como uno de esos sueños en los cuales
todo transcurre de manera pausada,
tiempo fuera del tiempo,
y sin embargo
al cabo uno descubre
que los años han pasado
veloces como la luz
o como el tiempo mismo
que no se detiene
y no hay vuelta atrás.
Pero también está el presente
en cierto modo inaprensible
pero absolutamente real
un pájaro que bate sus alas en el cielo
una boca que acaricia otra boca
unos dedos que eternizan su roce
sobre la piel de una persona amada
la lluvia cayendo sobre nosotros
nosotros entrando en el agua
una risa que resuena y nos despierta
un gemido que nos enciende
un soplo de aire fresco
un instante un instante un instante
que ya pasó, pero durante
ese instante perdura.
Estas palabras.
Ahora mismo.
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De(se)ados
Enredados
confundidos
entrelazados
hasta el punto de
que ya no sepamos
adónde termina uno y
adónde comienza el otro
penetrados
enmarañados
amalgamados
nuestras lenguas se llaman
nuestros sentidos se juntan
nuestras miradas se encuentran
mi boca en tu boca en mi boca
tu pierna mi pierna tu pierna
tu espalda desnuda
y tus senos que atestiguan
el milagro del encuentro
tus cabellos desordenados
una respiración compartida
o tal vez un gemido
y mis manos
y tus manos
nuestras manos
nuestro deseo
nuestro anhelo
nuestra alegría.
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martes, enero 10, 2017
Como espejos de agua
Dejame que te diga que
hay ojos como espejos de agua,
claros, magníficos, transparentes,
y otros que son como mares profundos,
en los cuales, quien se asoma una vez,
desea luego bucear eternamente.

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jueves, diciembre 29, 2016
De dioses y creencias
¿Les importará realmente a los dioses que creamos o no en ellos? Y en caso de que les importe, ¿por qué razón sería? ¿Será que la existencia de Dios, de la cual nosotros dependemos, depende a su vez de nuestra creencia? La idea es extraña, por su aparente circularidad, pero de otro modo no se entiende por qué tanta preocupación divina en torno de la necesidad de que el hombre tenga fe. ¿Dependen acaso los dioses de lo que nosotros pensemos, en lo que hace a su existencia? ¿Tendrán nuestros rezos, nuestros cánticos, nuestras loas, algún efecto en ellos? ¿O lo tendrán solamente en quienes creen, por el hecho mismo de creer? Pienso de pronto en el doble significado de la palabra concebir: uno concibe una idea o concibe un hijo. Tal vez Dios no sea sino un hijo de nuestras propias ideas. Que a su vez nos concibe. He aquí el misterio de la Trinidad, explicado de otro modo.
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domingo, diciembre 25, 2016
Navidad
"¿Por qué hay tanta gente triste en Navidad, si se supone que se celebra el nacimiento de Dios?", preguntó una voz en su mente.
La respuesta, venida de quién sabe dónde, fue precisa:
"Los dioses no nacen ni mueren. Y las navidades no son alegres, ni tampoco tristes. Son las personas quienes le asignan a las cosas y a ciertas fechas un determinado valor. A veces la gente se apena, precisamente, porque le han dicho que se espera de ellos que estén felices. Y eso no siempre es posible."
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sábado, diciembre 24, 2016
Remedio contra la melancolía
Tengo que comprender que no es verdad
lo que digo cuando digo que te extraño.
O al menos darme cuenta de que es
solamente una verdad a medias,
o con una buena cuota de engaño.
Porque sí, por supuesto que
aquellos tiempos fueron maravillosos.
Pero ni vos ni yo somos hoy los de antaño.
No es a vos a quien extraño,
sino a quien solías ser en otro tiempo.
O incluso más: a quien yo era en ese entonces,
cuando todavía estábamos juntos.
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lunes, diciembre 19, 2016
Stendhal
Que un estudiante
en mi taller haya escrito:
Gracias a Stendhal por la frase:
Dios mío, si existes
apiádate de mi alma,
si es que tengo.
¡Dios Santo!... ¿Por qué yo soy yo?
Comprender entonces
del alma, Stendhal y yo mismo,
todo forma parte de
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viernes, diciembre 16, 2016
Memoria y olvidos
La memoria es falible y selectiva.
No recordamos los hechos tal
como sucedieron sino que
los deformamos,
les quitamos cosas,
les añadimos matices,
los adornamos a la medida
de nuestro gusto y circunstancia.
Los inventamos, en definitiva.
Esto nos enfrenta a menudo
a situaciones incómodas.
Porque todos recordamos,
pero no las mismas cosas
ni de la misma manera.
Entonces abrimos desacuerdos
y nos acusamos unos a otros
de ser gigantescos necios.
La memoria es selectiva
y muy poco fiable, por cierto.
Pero aun cuando así no fuera
tampoco habría garantías.
Pues no se trata solamente de
lo que recordemos, bien o mal,
sino que además nos empeñamos
en asignarle a nuestros recuerdos
un valor y un significado que
para cada quien es diferente.

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lunes, diciembre 12, 2016
Caminar lento
Tengo ganas de caminar lento,
como si no existieran los relojes
ni tampoco los calendarios.
Caminar lento y cerrar los ojos,
sintiendo el aire en el rostro
mientras sigo avanzando,
primero un pie, después el otro,
sin un rumbo establecido
pero con la secreta intuición
de que caminando se llega
tarde o temprano a alguna parte.
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martes, diciembre 06, 2016
Caminos
Los caminos, por definición,
siempre nos llevan a alguna parte.
En ocasiones, ingenuamente
o con un dejo de veleidad,
creemos que los vamos eligiendo,
cuando en verdad es un insospechado azar
el que casi siempre escoge por nosotros.
La vida no ofrece mapas, ni garantías,
aunque sí otorga la posibilidad de
ir transitando por ella cada día.
Los caminos, ya ha sido dicho,
siempre nos conducen a algún lugar.
Lo que no sabemos es hacia dónde,
ni por qué razones, ni de qué manera.
Nada de esto impide, sin embargo,
que sigamos confiadamente,
buscando la belleza cada vez,
en tanto dure la travesía.
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jueves, diciembre 01, 2016
Ser y hacer
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viernes, noviembre 25, 2016
Efímeras
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jueves, noviembre 24, 2016
Vacíos
Todos nosotros conocimos alguna vez el miedo de encontrarnos en soledad, en el silencio de una noche cualquiera. Y para evitarlo encendimos el televisor, o llenamos nuestros placares con cosas, o nos rodeamos de personas, o nos atiborramos de lo que fuese, o nos aferramos a relaciones equivocadas, incluso cuando ello implicase renunciar al descubrimiento de otras posibilidades, de otros colores, de otras texturas, de otros futuros posibles, de sutiles sonidos usualmente ocultos por el bullicio que nosotros mismos generamos.
En ocasiones es necesario admitir que a veces menos es más, que es hora de remover algunas cosas guardadas en los placares, que es el momento de arriesgarnos y de intentar mirarnos hacia adentro, para así darnos la maravillosa posibilidad de reconocernos, y a partir de ello poder crecer y regalarnos nuevas alternativas. A nosotros mismos y, curiosamente, también a quienes de un modo u otro están cerca.
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jueves, noviembre 17, 2016
Tener la razón
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martes, noviembre 15, 2016
Sueño 161113 - Arañas
Soñar con arañas;
con que ella te dice
que hay allí una enorme
araña negra, en algún lugar
de la habitación, escondida
tal vez ahí entre las cortinas,
pero ella no enciende la luz
por más que vos se lo pedís
una vez, y otra, y otra más
para poder buscar mejor.
Hasta que al fin atisbás
en una pared cercana
una araña color marrón,
tal vez no tan grande,
que cae pesadamente
al suelo y después
la perdés de vista;
y enseguida aparece otra,
ésta sí negra y más grande,
que también cae y desaparece.
Y vos sabés que hay todavía
una araña mucho más grande,
una enorme, próxima y horrenda,
pero todo permanece en penumbras
y sos incapaz de encontrarla,
porque la luz sigue sin encenderse
y tus ojos, de repente pesados,
se niegan a permanecer abiertos
se cierran por más que no quieras,
por más que pretendas resistirte,
tus ojos no se abren para verlas,
pero uno bien sabe que allí están.
Las arañas te producen miedo.
Porque ellas sí pueden verte.
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lunes, noviembre 14, 2016
Das Monster
Me jode ser el monstruo de todas las historias.
El que no encuentra los rumbos.
El que no pudo y no puede.
El que no logra explicar,
ni ser comprendido,
ni comprenderse.
El que ayer resbaló y se golpeó muy mal la espalda.
El que no fue invitado al cumpleaños de su hija.
El que siempre tiene sueño y se duerme
en todas partes y no consigue concentrarse.
El que solamente quisiera ver esa nube en el cielo,
esa nube en el cielo, esa nube en el cielo.
Pero es tan difícil explicar algo tan sencillo...
Resulta más fácil ser sindicado como el monstruo.
Este monstruo que nunca ha logrado ser
lo que los demás hubiesen querido que fuera.
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viernes, noviembre 11, 2016
Nocturno
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martes, noviembre 01, 2016
Solo piano
Hay un piano que se ha quedado mudo.
Hay el eco de una risa que de pronto
se ha revelado tristemente lejana.
Hay un antes y un después
y un frustrado té con masas
que ya no podrá concretarse.
Otras manos volverán tarde o temprano
a recorrer las negras y blancas teclas.
Volverán acaso Beethoven, Bach,
Chopin, Schumann o Ravel.
Pero será otra voz la que resuene.
El piano viudo de alguna manera sabe
en la sutil memoria de sus cuerdas
que algo se ha ido para siempre.
Si acaso existe un cielo de pianos
puede que allí vuelvan a encontrarse.
(A la memoria de Elisabeth Fiocca)
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jueves, octubre 27, 2016
Presencia
Mis ojos hurgaron una noche en tu mirada
buscando reflejos de su propia soledad y desamparo.
Encontraron allí, sin embargo, paz y ternura
y una hermosa luz de esperanza.
Cuando hoy me miro en los espejos
descubro en mis ojos el reflejo de los tuyos.
Estás aquí conmigo, aunque no estés en estas horas.
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martes, octubre 25, 2016
Escaleras
Hay escaleras que suben,
hay escaleras que bajan...
En realidad las escaleras nunca
van a ninguna parte,
ellas están siempre quietas
y aguardan pacientes.
Son las personas las que deciden
si ascienden o si descienden
o si se detienen en alguno
de sus muchos peldaños
viendo el mundo desde allí,
a menudo convencidas
triste y falsamente
de que no hay otras
perspectivas posibles,
otras luces, otros colores.
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lunes, octubre 24, 2016
Deseos - El día después
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domingo, octubre 23, 2016
Sin cuenta
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miércoles, septiembre 21, 2016
Ignorancia y virtud
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martes, septiembre 20, 2016
De ateísmos y creyentes
Dicen que el peor creyente,
el más vil de todos, el más falso,
es aquel que en la soledad de su silencio
sabe bien que Dios en verdad no existe,
y muy a pesar de eso insiste inmutable
en sostener su innegable presencia.
Sin embargo, resulta mucho peor,
y más peligroso y más perverso,
el pretendido ateo que conoce
que Dios en efecto existe y,
empero, con voz en cuello
se empecina en negarlo.
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domingo, septiembre 18, 2016
Pensamiento crítico
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miércoles, septiembre 14, 2016
Fotografías anónimas
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Simplificando
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lunes, agosto 29, 2016
El hombre grande
El hombre grande
cada día está más pequeño.
Yo acaricio a veces su cabeza cana
con una infinita ternura
cuando él ya está acostado
y a punto de conciliar el sueño,
y siento como si acariciara
la cabeza de un niño,
cada vez más inocente y frágil.
En esos momentos todo se confunde:
yo soy de pronto hombre grande
pero también el niño
que necesita todavía creer
en la existencia de los inmortales
para poder sobrellevar su propia vida.
En momentos así el tiempo parece detenerse.
Pero luego persiste, empecinadamente.
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domingo, agosto 28, 2016
Apología de la crítica
Lo que diferencia al crítico del público en general es que él tiene la posibilidad de compartir su parecer a través de un medio de comunicación. Entonces, lo que sí se le puede exigir es que sea capaz de comunicar con habilidad sus impresiones y experiencias. Que su relato sea atractivo, para que den ganas de leer o escuchar aquello que tenga para decir respecto de lo que a él le ha parecido tal concierto, película, obra teatral, exhibición, libro, comida o espectáculo. Que genere deseos de abordar la experiencia estética de la que se trate desde otros lugares y perspectivas, enriqueciéndola de algún modo. Después, por supuesto, la cuestión pasará por coincidir o no con el crítico, en criterios o en sensibilidad. Porque lo cierto es que no existen verdades objetivas en el terreno de lo estético. Es evidente que si un músico desafina, si un escritor tiene fallas en su redacción o un actor duda en sus parlamentos, será posible señalarlo. Pero fuera de estos índices concretos, lo que prevalece es una cuestión de empatías entre el artista, el crítico y el público.
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jueves, agosto 25, 2016
2006 - 2016
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domingo, agosto 21, 2016
Sin título
Hay una incierta y terrible soledad
en el apático gris de esta tarde que muere.
Una soledad trágica, sin fe ni esperanza.
Lo intenté. Dios sabe que lo hice.
Pero todo fue en vano.
No existen las segundas oportunidades
para nosotros los malditos.
El sol se ahoga ahora en el horizonte,
las sombras vuelven reclamando sus dominios
y uno solo desea irse
junto con la tarde que se disuelve
tranquila en el horizonte
sin reclamarle nada al mundo
porque nada espera.
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martes, agosto 09, 2016
Carpe Diem
Diez años, dijo el médico.
Puede que alguno más, tal vez.
Dicho así parece mucho, es cierto,
sobre todo para un hombre que
ya ha alcanzado los ochenta.
Hagamos la cuenta y son
tres mil seiscientos cincuenta días.
Aunque he de corregirme:
tres mil seiscientos cuarenta y nueve,
pues esto sucedió ayer.
Miro una fotografía de mi padre,
todavía joven, esperanzado,
vivaz y repleto de futuro.
Me impresiona darme cuenta:
en esa foto él tiene menos edad
de la que yo tengo ahora mismo
y comprendo una vez más que
al fin y al cabo una década es nada,
Nada sobre todo comparada con
la nada eterna que nos aguarda.
Tengo casi cincuenta años, dijo ella.
Y la gente suele morirse a los setenta,
así que me quedarían veinte por delante.
Dicho así parece mucho:
son todavía veinte cumpleaños,
veinte pascuas, veinte navidades,
veinte de cada cosa que pasa en un año.
Sin embargo también es poco y nada.
Nada comparado con la eternidad
de nada que nos espera después.
Entonces qué hacer,
si lo único que tenemos
es este día fugaz que se pasa.
Detente instante, eres tan bello...
No era vano el deseo de Fausto.
Intentar capturar el momento
vivirlo plenamente, disfrutarlo,
eso es lo único que nos queda.
El ahora mismo.
El mientras tanto.
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miércoles, agosto 03, 2016
Dédalo e Icaro
Soy Dédalo después de haber despeñado a Perdix.
Vanamente pretendí contentar a la bella Pasifae
y sólo logré dirigir hacia mí la furia de Minos.
Fui el hacedor de las penurias del Minotauro,
que se dejó matar a manos del vanidoso Teseo
convencido de que era al joven enemigo a quien
Ariadna aguardaba al otro extremo del dorado hilo.
El amor -se sabe- está repleto de estos desencuentros.
Ahora deambulo cautivo en el seno de mi propio laberinto,
prisionero no de estas paredes de roca y sutiles engaños
sino de una potencia mayor, poderosa e inexplicable.
Dédalo soy; mas debo decirlo: también soy Icaro.
Heredé esta prisión de mi padre, y tal vez él
la heredó a su vez de sus propios ancestros.
Es cierto: soy yo el arquitecto y el constructor,
soy quien carga las culpas propias del responsable.
Pero este laberinto me precede en el tiempo,
está aquí desde mucho antes de que yo naciera
y quién sabe si acaso desaparecerá con mi muerte.
En una esquina, allí hacia donde el sol se pone,
descubro un hato de cuerdas y plumas y cera.
Un pájaro pasa volando sobre mi cabeza.
Lo observo como si fuese un presagio.
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domingo, julio 31, 2016
Naturalezas
Padecemos, entre otras cosas,
una errática apreciación del tiempo
que tal vez no sea sino un gesto de rebeldía
frente a nuestra pobre condición de
seres mortales, evanescentes,
sin chance de trascendencia.
Quizás por eso necesitamos tanto
que con una mirada una palabra un gesto
alguien nos haga sentir valorados,
que nos rescate de nuestra soledad,
del angustiante vacío de la nada.
Somos apenas el suspiro de algo que nos supera,
nada más el breve reflejo de algo más amplio
que acaso jamás llegaremos a conocer.
Somos un poco como la música
que solamente existe mientras suena.
Pero aquí estamos, entre tanto.
Frágiles y desorientados.
Desamparados y sedientos.
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lunes, julio 25, 2016
Busco
Ando buscando palabras
para decir cosas indecibles.
Ansío colores que me ayuden
a pintar paisajes jamás vistos.
Sonidos imposibles para hacer
músicas jamás escuchadas.
Estoy solo en medio de la noche;
desnudo en la oscuridad, lloro.
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viernes, julio 22, 2016
Espejos
No sabemos quiénes somos.
Mucho menos podríamos conocer
quién es el otro, ese eterno misterio.
Cada uno observa en el rostro del otro
lo que decide ver, o aquello que él mismo es,
incluso sin saberlo, como si de pronto se contemplara
en el cristal siempre ambiguo de un espejo.
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martes, julio 19, 2016
Spleen du mardi
Emociones complejas.
La incierta melancolía de
ciertas tardes de domingo que
confundidas caen un martes.
El eje de lo real que insiste
en jugar al gallito ciego conmigo.
Por supuesto, yo siempre debo ser
el que lleve los ojos vendados.
La sabiduría es evasiva:
se presenta ante mis ojos
desnuda, pero entremezclada
con mil curiosas ensoñaciones.
De hecho, ahora mismo,
que me busco en vano
y no me encuentro,
no sé si duermo
o si estoy despierto
o si realmente soy yo
quien escribe estas palabras.
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jueves, julio 14, 2016
Sueño 160712 - Casi un cuento
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viernes, julio 08, 2016
Lo Uno y los Otros
"La categoría de lo Otro es tan original como la conciencia misma. En las sociadades más primitivas, en las mitologías más antiguas, siempre se encuentra un dualismo que es el de lo Mismo y lo Otro. (...) La alteridad es una categoría fundamental del pensamiento humano. Ninguna colectividad se define jamás como Una sin colocar inmediatamente enfrente a la Otra. Bastan tres viajeros reunidos por azar en un mismo compartimiento, para que el resto de los viajeros se conviertan en "otros" vagamente hostiles. (...) Entre aldeas, clanes, naciones, clases, hay guerras, potlachs, negociaciones, tratados, luchas, que despojan la idea de lo Otro de su sentido absoluto y descubren su relatividad; de buen o mal grado, individuos o grupos se ven obligados a reconocer la reciprocidad de sus relaciones. (...) Ningún sujeto se plantea, súbita y espontáneamente como lo inesencial; no es lo Otro lo que, al definirse como Otro, define lo Uno, sino que es planteado como Otro por lo Uno, al momento de plantearse éste como Uno. Más, para que no se produzca un retorno de lo Otro a lo Uno, es preciso que lo Otro se someta a este punto de vista extraño." (S.B., "El segundo sexo")
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miércoles, junio 29, 2016
Sueño 160629
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Germán A. Serain
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martes, junio 28, 2016
Palabras y silencios
Ando buscando palabras,
palabras para componer con ellas
un espacio diferente, alterno,
una historia concebida
a mi propia medida,
con paisajes y cielos
que me sean propicios.
Sin embargo las palabras,
no todas ellas, eso es verdad,
pero sí las que son más importantes,
terminan cediendo siempre ante el silencio,
un silencio extraño que se impone
hasta ocupar el lugar de
aquellas palabras que
en rigor de verdad
acaso ni siquiera existan,
y de existir no dirían nada,
o en el mejor de los supuestos
nombrarían algo, pero jamás serían
aquello que ha sido nombrado.
El silencio, en cambio,
es algo real y absoluto
que se dice a sí mismo
tal como él mismo es.
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lunes, junio 27, 2016
Respuestas sin pregunta
Ando a cuestas con una necesidad urgente de respuestas
para preguntas que tal vez ni siquiera puedan ser planteadas.
Porque las palabras, esto es algo que ya es bien sabido,
son incapaces de dar cuenta de algunas cosas.
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Germán A. Serain
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domingo, junio 26, 2016
Tiempo
Alguien, en realidad no importa quién, pero si nos preguntaran diríamos que su nombre es Alan Souto, un muchacho que supo ser alumno mío hace algún tiempo, escribe en alguna parte una serie de palabras en apariencia sin sentido, o por lo menos con ese sentido elusivo que a veces tienen las palabras cuando en realidad no se proponen decir nada esencial: "El tiempo no existe", comienza ese texto. Y si ese comienzo nos atrae es porque justo un momento antes hemos escrito la palabra "tiempo" en otro lugar. Así la hemos escrito, suelta y sin ningún motivo aparente. Y la coincidencia es demasiado poderosa como para no tenerla en cuenta.
"El tiempo no existe. No hay un hoy ni un mañana. El tiempo es un espejo de mil facetas. Un laberinto cuyo centro es un laberinto, con un laberinto en el centro, donde se guarda un laberinto lleno de espejos. ... El tiempo no existe. Sólo el vacío y la noche. Siempre la noche yaciendo en el centro del laberinto de la tierra."El tiempo no existe. No hay un hoy ni un mañana. Intuimos que algo de verdad se esconde detrás de esas palabras. Pero también algo de absurdo, porque hay el tiempo en el cual leemos estas palabras, y también el tiempo en el cual escribimos estas otras. Y sin embargo, en esta tarde colmada de melancolía, pensar que el tiempo en realidad no existe es algo que de alguna manera nos ayuda a seguir viviendo. Vale decir, es algo que nos ayuda a seguir transcurriendo nuestro limitado tiempo.
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lunes, junio 20, 2016
Utilidad de la poesía
¿Sabés para qué sirve la poesía?
La poesía, en cualquiera de sus formas,
que son muchas y variadas, sirve para esto:
para rellenar un vacío un agujero una ausencia.
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Germán A. Serain
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domingo, junio 19, 2016
Fugacidades
Cierto día, una jornada cualquiera, muchos años después de que ella hubiese fallecido, mi papá vio de cuerpo presente a su madre, vale decir mi abuela, sentada en una silla de su departamento. No es éste el comienzo de una historia de fantasmas, y ni siquiera el inicio de una historia propiamente dicha, sino apenas el relato de algo que aconteció. Tampoco hay mucho para contar, pues no hubo en el caso revelaciones místicas, ni mensajes desmesurados, sino solamente eso: un acto de presencia fugaz, una mano frágil y delgada levantada levemente, una repentina paz, que tanto pudo haber sido obsequio de la visita o producto del ánimo del visitado. En cualquier caso, cuando algunos días más tarde conocí los detalles de aquel episodio, por alguna razón comprendí que los inmortales no estarían aquí en este mundo con nosotros para siempre.
Anoche, por mi parte, estando despierto descubrí, creo que por primera vez, la trastienda de la formación de los sueños. Es como si uno tuviese los ojos cerrados, pero por error un pequeño paso de luz hubiese quedado abierto. Como una venda mal colocada, que deja entrar apenas un hilo de luz a través del cual se filtra un fragmento de algo que en teoría no deberíamos ver. Después hay como un chisporroteo de electricidad. Finalmente, como si fuese la pantalla de un televisor que entra en sintonía, de repente uno parece ver algo. Yo estaba despierto, definitivamente despierto, y al mismo tiempo maravillado por aquellas imágenes que iban tomando forma ante mis ojos cerrados, provenientes de... ¿De dónde llegaban esas imágenes? Ese era el gran interrogante. ¿En qué lugar del universo estaría esa casa con un portón celeste, que yo jamás había visto antes, y que de repente vislumbraba a través de esa venda mal puesta que me permitía ser testigo de la formación de mi propio sueño? Intenté forzar levemente lo que veía, obligarlo a que me mostrara algo más, y descubrí con sorpresa que no era demasiado difícil hacerlo. Algo me despertó del todo, en ese momento, y no pude seguir investigando.
Pero entonces recuerdo el episodio de mi padre con mi abuela, y me digo que no hay forma de saber si realmente ella estuvo o no allí presente, aquel día, en aquel departamento. Sin embargo, lo cierto es que él la vio. A través de una venda mal colocada, que en algunas ocasiones, fugazmente, nos permite vislumbrar cosas plenas de misterio, que se supone que no deberíamos llegar a ver.
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jueves, junio 16, 2016
Olvidos
He soñado anoche,
con previsible angustia,
que comenzaba a perder
de manera escandalosa
grandes retazos de memoria.
Hubo en ello, estoy seguro,
una cierta alegoría,
algo así como una revelación:
no se trata simplemente de recuerdos
sino de algo más importante.
Curiosamente, en el momento mismo
de estar escribiendo estas líneas,
voy olvidando los detalles
de aquel sueño.
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Germán A. Serain
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miércoles, junio 15, 2016
Sin título III
Nos vamos disolviendo lentamente
en un mar de tiempo y de nada.
Miramos fotografías de otras épocas
con la misma extrañeza con la que
veríamos andar a un fantasma.
Somos nosotros, pero no somos.
Es apenas un rastro de lo que fuimos.
Poco a poco la memoria nos engaña.
Dejamos de recordar las cosas
para concentrarnos en el recuerdo
de las memorias que hemos construido
a través de los años, a la manera
de preciosas fantasías.
Suena Schubert mientras escribo
estas palabras sin un sentido cabal.
El no es todavía un recuerdo, o acaso sí
en cierta forma, pero está vivo en el instante
en que estas notas suenan y vibran en mí.
A veces siento que solamente el arte,
las diferentes formas de la poesía,
pueden llegar a salvarnos.
No de la muerte, ni del olvido,
pero sí tal vez de la vanidad
del momento evasivo en que somos
nada más para dejar de ser
en el instante siguiente.
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Germán A. Serain
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