Tres veces vi la luna en mi vida
Hablo de haberla visto verdaderamente
Pues a menudo no vemos lo que tenemos
frente a nuestras propias narices.
La primera vez fue hace trece años
a mis cuarenta y siete
reflejada en las aguas de un lago
testigo de una rara incertidumbre.
Yo no lo sabía entonces
pero era el inicio de un largo final.
La segunda vez fue en el campo,
una luna pastora, roja, como de fuego,
que lo alumbraba todo en medio
de un compartido asombro.
La tercera vez fue justo antes
de emprender este viaje.
Viaje de cerrar un círculo
Viaje de nuevos comienzos
Viaje que me llevaría a un laberinto
Laberinto que me recordó
que a veces es necesario perderse
para poder encontrarse.
frente a nuestras propias narices.
La primera vez fue hace trece años
a mis cuarenta y siete
reflejada en las aguas de un lago
testigo de una rara incertidumbre.
Yo no lo sabía entonces
pero era el inicio de un largo final.
La segunda vez fue en el campo,
una luna pastora, roja, como de fuego,
que lo alumbraba todo en medio
de un compartido asombro.
La tercera vez fue justo antes
de emprender este viaje.
Viaje de cerrar un círculo
Viaje de nuevos comienzos
Viaje que me llevaría a un laberinto
Laberinto que me recordó
que a veces es necesario perderse
para poder encontrarse.

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