martes, diciembre 31, 2013

Fin de año

"Le pide perdón a su tristeza", dice el verso
que de repente me asalta desde un lugar cualquiera,
desde un muro al azar que podría haber seguido en silencio.
¿El resto del poema?... No, no hay ningún resto. 
Solamente ese verso, o acaso también este otro:
"Una metamorfosis de olvido, sin olvido."
Hay versos que tienen eso: una fuerza mayor
que la del poema que los contiene.

lunes, diciembre 30, 2013

Los espejos de Roma

Por qué esta insistencia con
el tema de los espejos, preguntás.
Y me contás que si a un pez que nada
solitario y triste en su pecera
se le pone un espejo cerca
para que se vea
para que crea que allí hay otro como él
eso alcanza para cambiarle el ánimo.
¿Seremos como los peces?
Yo no sé.
Digo, no sé nada de peces,
excepto por la letra de aquella canción:
We're just two lost souls swimming in a fish bowl 
year after year... 
Ahí hay algo de mí, y también de vos,
que somos en buena medida,
esto sí lo puedo asegurar,
lo que ciertos espejos que elegimos
o que misteriosamente nos eligen
reflejan para nosotros, de nosotros mismos,
a veces para bien, otras veces para mal,
y somos entonces como Roma,
el revés de la trama,
los mecanismos secretos
que nos llevan a seguir un día más
diríase que empecinadamente
nada más porque de pronto
uno siente que allí hay algo
y desea ver lo que sucede
si es que acaso algo
y ojalá algo suceda
para que haya valido la pena
esto de haber persistido.

Lo que reflejan los espejos
no es sino una ilusión,
ya lo sé, no soy tan necio
como para pretender otra cosa.
Y sin embargo, para que exista ese reflejo,
es menester que haya alguien que nos refleje
y alguien que se vea reflejado,
acá estoy, mirame,
mirame para que pueda verme,
y mirate también vos
que éste es tu reflejo,
el revés de la trama,
una carta sobre Roma
que te escribo sin decirte
que esa carta habla de eso.
Y te hablo de peces y de espejos
y sobre todo de palabras
por no mencionar el miedo.
El miedo de que por fin te des cuenta
de que en verdad te hablo de aquella ciudad
inhóspita y distante como un espejismo,
cobardía de las palabras que se mantienen
a la mitad de cualquier sentido,
que dicen sin terminar de decir
y callan sin terminar de callar
eso que no dicen del todo.

viernes, diciembre 13, 2013

La duda

...y probablemente me vaya a morir con la duda. Con esa duda que vos ya sabés, así como con tantas otras. Pero también vos, sabelo. ¿O no te pusiste nunca a pensar en qué hubiese pasado si...?

(Sí, te hablo a vos.)

domingo, diciembre 01, 2013

MDDC (Vacío)

Vacío.
Completamente vacío.
Demudado.
Confundido.
Decepcionado.
Defraudado.
Hastiado.
Harto.
Harto y solo.
Sin ánimo para otra cosa
que no sea escribir estas palabras sueltas.
Monstruos disfrazados de cordero
escondan sus garras y dientes
y déjenme dormir tranquilo.
No me molesten.
Despiértenme cuando esté por pasar algo auténtico
o cuando se esté por terminar el mundo.
Hasta entonces hagan silencio
y desaparezcan, viles engaños.
Yo les hice un lugar en mi mente
ahora me deshago de ustedes.
Váyanse por donde vinieron.
Piérdanse en vuestros
propios infiernos.

viernes, noviembre 29, 2013

IMML (Flores del mal)

Ibamos a tener
un gato llamado Bourdieu
y un perro llamado Foucault
una casa grande alejada de todo
y mucho tiempo para andar desnudos
y hacer el amor hasta cansarnos.
Ibamos a tener hijos
y a cuidarnos de todo lo malo.
Ibamos -en resumen- a ser felices.
Jamás pude comprender
por qué tuviste que matarme.

Estar con vos era una fiesta.
No logro comprender
cómo pudiste convertir
el amor en cruel desprecio
ni imaginar qué habrás sentido
en el momento de enterrar la hoja
de tu puñal salvaje en mi carne.
Qué perverso placer te habrá
causado el ver tus finas manos
enchastradas en mi sangre
la negra herida abierta
mi mirada atónita.

Y en este preciso instante
en que se muere el día
y yo agonizo con él
te sigo pensando
te sigo extrañando
sigo queriendo con vos.

miércoles, noviembre 27, 2013

Reciclaje

De acuerdo.
¿Y qué encontrarían?
Una enorme mancha de sangre
estampada en la pared
junto a restos de sesos hueso pelos pólvora
y un cuerpo inerte tirado en el piso
útil solo para carne de gusanos.

Sí, es verdad
ese es el destino último de todo hombre
de toda mujer de todo ser viviente
y ellos ni siquiera sabrán
si has sufrido o si has amado
o qué cruel desesperación
empujó ese caño hasta tu boca.

Ellos nada más harán su trabajo
hayas logrado o no hacer bien lo tuyo.
Pero ¿por qué apurar el destino injusto?
¿Por qué no intentar algo en el mientras tanto?
A nadie le va a importar que te hayas ido.
Serás comentario unos días y luego
el olvido hará lo suyo, como los gusanos.

Sí, es verdad, habrás
abreviado tanto absurdo sufrimiento
Pero aunque no lo creas
sufrir no es del todo malo
pues el dolor te recuerda que
todavía estás vivo y el desafío
es ver qué hacer con lo que queda.


martes, noviembre 26, 2013

Pesadilla recurrente

Despertar
en medio de la noche
y sentir maravillado
que estás de nuevo
ahí a mi lado.

El horror
de darse cuenta
que otra vez ha sido
nada más un sueño.

lunes, noviembre 25, 2013

Chat de un lunes por la mañana

F: Cuanto más profundo bucees, menos te importarán las ondas alteradas de la superficie.

RC: Es verdad lo que escribiste, pero no olvides que en algún momento tenés que salir a tomar aire.

F: Hablo de otra profundidad... esa en la que buceás, por ejemplo, cuando escuchás música que te inspira o leés algo que te lleva a otros lugares. Hablo de ese estado de maravillarse con lo bello, que debería existir más a menudo en nuestras vidas, hasta que no necesitemos salir a tomar ningún otro aire. Si uno está feliz con uno mismo, entonces ya no molestan las cosas que pasan alrededor, porque se produce un desapego respecto del pensamiento.

RC: Ensimismarse en lo otro que es al mismo tiempo uno mismo...

F: Tal cual.

jueves, noviembre 21, 2013

Ser feliz

"¿Soy feliz?... ¿En qué medida?... ¿Y qué es exactamente la felicidad, en cualquier caso?" Puse estas preguntas en boca de mis estudiantes, hace apenas un par de horas atrás. Ojalá haya servido para que alguien de entre todos ellos se haya planteado realmente estos interrogantes. Pero como suele suceder cuando uno enseña, en realidad las preguntas están secretamente dirigidas a uno mismo. Acaso por este motivo, hace apenas unos minutos, mientras regresaba de la facultad en mi auto, escuchando una canción en la radio, estos cuestionamientos volvieron a mí, pero esta vez el único que estaba allí para responderlos era yo.

Me digo entonces que la felicidad es un estado mágico, que se da en momentos aislados. Y que claramente he tenido -como todos, supongo- mis momentos de felicidad. Jamás voy a olvidar el estado de felicidad que me causó el nacimiento de mi hija, por ejemplo. Pero salvando las distancias, reconozco que no ha sido el único. Pienso entonces que tal vez la felicidad suele tener lugar de manera fugaz, en momentos que, si uno no está lo suficientemente atento, pueden llegar a pasar desapercibidos. En este gesto mínimo que ahora mismo aparece en mi rostro, por ejemplo, que casi podría llegar a parecer una sonrisa, incluso cargada de melancolía y sin decidirse a serlo, ¿no habrá acaso un germen de felicidad?

Pero no hay nadie para ver mi gesto, porque estoy solo. Y entonces viene esta otra pregunta: ¿hasta qué punto será verdad que la única felicidad real es aquella que se comparte? ¿Por qué uno necesitaría de un testigo que venga a convalidar su felicidad? ¿Qué clase de lógica es la que nos lleva a desear la presencia de alguien que viva junto a nosotros la experiencia que nos conmueve? Pero no se trata de atestiguar, sino de compartir. Y también de ser visto por ese otro, cuya presencia nos define. Comprendo entonces que muchas veces la felicidad para mí ha sido intentar ser la persona adecuada, ese que incluso desde sus torpezas y limitaciones buscó agasajar, acompañar, ayudar, sostener, enseñar... Quién sabe si no es por esta razón que me gusta ser docente, un ejercicio que vivo desde el afecto y la búsqueda de reciprocidades, enseñar y aprender de aquellos a quienes enseño, acompañar y ser acompañado, y esta sensación de vacío que me queda al terminar un ciclo lectivo.

Pero estoy obviando una cuestión. Hoy alguien me preguntó si realmente toda felicidad es ilusoria. Si el amor es siempre algo imaginario. Porque, en efecto, en la materia que doy en la Universidad se habla mucho acerca del amor. Y yo no dudé ni un instante al responder que sí. Que no hay nada detrás del amor que no sea sino ilusión. Pero también dije que en realidad eso no importa, porque mientras una ilusión conserve su fuerza tendrá efectos que no pueden ser sino reales. El sentir es siempre algo real, aunque no haya nada objetivamente concreto detrás. No importa que hablemos de prometedoras ensoñaciones o de nuestras peores pesadillas. Entonces pienso de nuevo en ella, que se ha ido. La ilusión se terminó, the game is over. Pero las ensoñaciones son persistentes. Muchas veces fui feliz estando a su lado, debo reconocerlo; extraño la magia de esos momentos. Pero entonces viene el problema de la reciprocidad, sin la cual estas ilusiones, cuando no se disuelven, nos lastiman. Ya he dicho que nada en la ilusión es real en sí mismo, pero el dolor sí lo es. Y en cuanto al amor, por ilusorio que sea, siempre marca la presencia o la ausencia de un otro. Un otro siempre imaginario, pero en tanto uno ame eso no interesa, porque el sentir de imaginario no tiene nada. Pero tampoco sirve de nada si al otro le somos indiferentes, si le da lo mismo que estemos vivos o muertos. ¿Resulta razonable pensar que en algún momento alguien puede llegar a cubrir este vacío, supliendo una ilusión con otra nueva? Es posible, y acaso deseable. Mientras tanto se sigue viviendo, y se intenta ser feliz en la medida de lo posible. A veces hay incluso un atisbo de sonrisa melancólica que uno esboza sin darse cuenta mientras se pregunta qué será eso de la felicidad.

lunes, noviembre 18, 2013

Poema de nada

No sé si angustia
sea la palabra correcta,
Ni siquiera sé si sería justo
llamarlo tristeza,
Es más bien como una
incierta melancolía
que se termina encarnando
en tu inexplicable ausencia,
en la certeza de una vida
demasiado breve que se escapa
en el preciso instante en que
escribo estas líneas y te pienso,
y esta idea de que si hoy
fuese mi ultimo día
en definitiva nada
cambiaría demasiado.

viernes, noviembre 15, 2013

Juegos

Y de vez en cuando pasa (porque estas cosas también pueden suceder, y de vez en cuando suceden) que alguien te invita a jugar un juego, pero no te explica las reglas, y entonces vos "esperá un poco, cómo pretendés que entre en el juego si no me explicás cómo se supone que debo jugar", pero del otro lado no te contesta nadie, y acaso no sea de maldad, sino que tal vez la primera regla del juego sea, precisamente, que no hay que plantear las reglas del juego de una manera explícita, sino simplemente jugar e ir descubriendo e inventando las reglas a medida que transcurre la vida.

martes, noviembre 12, 2013

HAL 9000


Hace unos días alguien me sugería la idea de que sería un buen plan de investigación sociológica relacionar las fotos de perfil que cada usuario selecciona en las redes sociales con el respectivo perfil psicológico. Yo estuve de acuerdo, pero por dentro no pude sino preguntarme qué razón me llevó a escoger, como imagen de mi propio perfil en Facebook, en lugar de una fotografía que muestre mi rostro, el inconfundible lente a través del cual HAL 9000 observa el mundo en esa maravillosa pero extraña película de Stanley Kubrick que es "2001 Odisea del espacio". Pensando un poco en la cuestión llegué a la conclusión de que existen al menos un par de razones para esto. La primera, la menos importante en realidad, es que tal vez me atrajo la actitud vigilante de quien todo lo ve. Hay algo de divino en esta lente, algo de Big Brother, algo de panóptico, algo del placer prohibido del voyeur, cierta vana pretensión de Aleph... Pero por otro lado hay una segunda lectura, que me parece mucho más interesante: en un contexto en el cual los humanos hacen un uso cada vez más profundo de las tecnologías, casi al punto de confundirse con ellas, incorporándolas a su propia naturaleza a la manera de un cyborg, esta computadora llamada HAL es la más humana de las máquinas, al punto de llegar a tener miedo ante la perspectiva de su propia muerte, lo cual ciertamente no es poco. Es verdad que HAL es en el fondo una máquina asesina. Pero bueno, nadie es perfecto, y en su defensa hay que decir además que la suya es una conciencia joven, parecida en términos biológicos a la de un niño. Complejo de Edipo mediante, todo niño desea en algún momento la muerte de quienes se ponen en su camino impidiéndole hacer lo que le venga en gana, y a HAL le sucede lo mismo. La diferencia en todo caso es que el niño no tiene el poder suficiente para llevar adelante sus peores intenciones, mother I love you, father I will kill you... Pero HAL sí tiene este poder, y está dispuesto a utilizarlo. En este sentido HAL 9000 es el antihéroe por antonomasia: lleva en sí todo lo malo y todo lo bueno que cada uno de nosotros tiene dentro. Hay que comprender en este punto algo básico, y es que el antihéroe es diferente del villano. El antihéroe no quiere hacer el mal, sino todo lo contrario, desea el bien, pero en el camino se le confunden ambos conceptos. Estamos hablando de un ente de naturaleza contradictoria, incapaz de sopesar convenientemente los medios en relación a los fines que persigue. Y lo cierto es que en el fondo todos nos reconocemos en el antihéroe, que se permite hacer lo que considera correcto sin que le afecte el qué dirán de los demás, porque se maneja dentro de parámetros morales alternativos. Pero volviendo a la cuestión de lo humano en HAL, me parece de lo más interesante plantearme a mí mismo, desde la imagen de mi perfil en una red social, como una máquina que tiende a lo humano antes que como un humano que tiende a convertirse en máquina. Que esto es precisamente lo que nos sucede, en mayor o menor medida, a todos los que terminamos viendo el mundo por aquí, a través de la pantalla de una computadora con la cual cada día nos sentimos más y más identificados, como si ella no fuese una cosa, sino una extensión de nosotros mismos.

viernes, noviembre 08, 2013

Pessoa y el amor como proyección imaginaria

Hoy me vienen a la mente unas palabras que alguna vez escribió Fernando Pessoa, acaso el mayor de los poetas portugueses:

"Nunca amamos a nadie: amamos sólo la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro; es decir, en definitiva amamos a un nosotros mismo."

Por alguna razón, la cita en cuestión genera enormes resistencias entre quienes la leen. Es como que si nos resultara sumamente dificultoso y hasta inadecuado aceptar la idea de que esa otra persona a la cual eventualmente se ama no sea en realidad más que una proyección imaginaria de nuestros propios deseos, de nuestras emociones, de nuestros más profundos anhelos. Pero es así: nunca amamos a un otro; a lo sumo se trata siempre de la idea que dejamos nacer en nosotros mismos en relación a ese otro que es el ser amado. La reflexión también vale, por supuesto, para el sentimiento contrario, y nadie detesta a otra persona, sino que rechazamos lo que en ella vemos de detestable. Todo es una proyección que nosotros elegimos, sin saber que estamos eligiendo, adoptar como cierta. De esto están hechas nuestras emociones, nuestros deseos y también buena parte de nuestros desvelos. También nuestros miedos, y nuestras soledades.

Por esto mismo es que los poemas de amor son siempre en algún punto vanos, en el sentido de no estar jamás destinados en verdad a la persona para la cual fueron en teoría escritos. Esto así, porque la inspiración corresponde siempre a un ser imaginario, nunca a una persona real, y también de esto nos habla Pessoa:

"Quien quiera que sea de algún modo poeta sabe que es más fácil escribir un buen poema (si es que los buenos poemas se ubican al alcance del hombre) acerca de una mujer cualquiera antes que sobre la mujer amada. El mejor poema de amor ha sido escrito siempre sobre una mujer abstracta."

Lo bueno de conocer esta extraña naturaleza que resulta propia de la poesía, tanto como del amor y el enojo, es que ella nos permite dejar el dolor de lado, para concentrarnos en la poiesis, incluso en la fuerza propia de la catarsis, pero entendida ya como una figuración, y no como un vínculo a un referente real. Acaso habrá quien pretenda acusar la existencia de algún desencantado cinismo en el fondo de estas ideas. Y es muy posible que eso sea cierto. Pero este detalle no invalidará la realidad de lo aquí dicho. Y quien lo comprenda sufrirá acaso un poco menos que el resto de los mortales. Mas ya que de poesía hablamos, terminemos transcribiendo algunas palabras de aquel alter ego de Pessoa llamado Ricardo Reis:

"Nadie a otro ama, sino que ama
lo que de sí hay en él, o se supone.
Nada te pese que no te amen.
Te sienten quien eres, y eres extranjero.
Cuida de ser quien eres, te amen o nunca.
Firme contigo, sufrirás avaro de penas."

sábado, noviembre 02, 2013

Los asmat y los manowe

Cuenta John Connolly, en su novela "Todo lo que muere", que en la costa de Casuarina de Papúa Nueva Guinea habita la tribu de los asmat, integrada por veinte mil miembros que siembran el terror entre las tribus vecinas. En su lengua, "asmat" significa "la gente, los seres humanos", y al definirse como los únicos humanos, relegan a los demás al rango de no humanos, con todo lo que ello implica. Los asmat tienen una palabra para referirse a los demás: los llaman "manowe", que significa los "comestibles"... Aunque puesto en el contexto de la novela, también podría querer decir los "prescindibles". Y en este sentido es interesante que nos preguntemos en cuál de estos dos grupos solemos estar nosotros, cada uno de nosotros, en cada instancia de nuestras vidas. Y en cuál de estos dos grupos colocamos a los demás.

Ultimo poema

Ya no tengo más palabras,
Se me han gastado.
Hubo un tiempo en el cual
parecían inagotables,
Pero no,
Se gastaron
en esos poemas que te escribí,
poemas que jamás leíste
o lo que es peor:
acaso leíste y despreciaste,
No hay peor modo
de matar las palabras.
Hoy nada más me quedan
un par de adjetivos gastados
algunos adverbios que nada dicen
y los verbos importantes
sólo en pretérito logro conjugarlos.
Así y todo
con los despojos que restan
escribiré aún un último poema,
que tampoco leerás
o acaso sí pero
también será despreciado,
No importa,
Será el último.
Luego no habrá más palabras,
O por lo menos
no habrá más palabras
que me recuerden tu ausencia.

lunes, octubre 28, 2013

Sin título ii

Me pregunto en qué momento este blog comenzó a convertirse en una suerte de cementerio de poemas. Escribo esto y me detengo de inmediato, porque la palabra "cementerio", que surgió de manera espontánea, me parece al mismo tiempo un poco fuerte e injusta. Tal vez el término aparezca como una velada autocrítica ante esta compulsión que últimamente tengo, que me lleva a escribir poemas de desamor y ausencia. De soledad, en definitiva. De temor a la decadencia y la muerte. "Es lo que hay", me digo a mí mismo, como queriendo evitar el tema. Pero enseguida reflexiono y me digo también otra cosa: que esta profusión de poemas no tiene por qué ser vista necesariamente como una actitud negativa. Y resulta curioso, porque en realidad se me ocurren por lo menos dos maneras contrapuestas de apreciarlo. Uno podría decir, en una primera lectura, que insistir en escribir poemas de desamor es algo así como un modo de eternizar la angustia, en lugar de hacer lo posible por superarla, basta ya, cerremos este tema, clausuremos el asunto y sigamos adelante. Pero también podría verse de un modo diferente, y plantearse, por ejemplo, que al poner uno esa angustia en palabras, se está colocando ese pesar afuera de uno mismo, en lugar de confinarlo dentro. No estoy seguro de cuál de las dos versiones de la realidad se ajuste mejor a mi caso, aunque claramente la segunda es la que más me seduce. Y tal vez estas líneas marquen un quiebre respecto de aquellos poemas. O quizás no, nunca se sabe. Porque de momento las ausencias siguen siendo ausencias, los temores continúan aquí instalados... Pero la palabra intenta, al menos, realizar su mágico exorcismo. Veremos si lo logra.

domingo, octubre 27, 2013

Fantasmas II

No se trata de tu recuerdo.
En todo caso es el recuerdo de
todo lo que llegué a soñar contigo.
Esa es la ausencia que me duele.
Eso es lo mucho que me falta.
Yo nos imaginé felices
viviendo en una casa grande
con un gato llamado Bourdieu,
un perro de nombre Focault
y varios hijos, tuyos y míos,
jugando alrededor nuestro.
Nos imaginé amándonos
riendo a carcajadas
noche tras noche,
descansando luego juntos
cada uno en brazos del otro
después de habernos fatigado
en mares de besos y humedades.
Me pregunto entonces si acaso
alguna vez habrás soñado
algo conmigo y cómo
fue que yo no pude
estar a la altura
de tus expectativas,
de tus mudas exigencias.
Dios sabe que haría todo por
ser aquel con quien vos soñabas
o por aparentarlo al menos,
solo por tenerte otra vez cerca.

Incluso una ilusión vana
sería preferible en esta hora
a este cruel vacío que dejaste.

sábado, octubre 26, 2013

Medianoche

Y en este preciso instante
En que se muere el día
Y yo agonizo con él
Te sigo pensando
Te sigo extrañando
Te sigo queriendo.

viernes, octubre 25, 2013

Fantasmas

No existe peor fantasma que
aquel que nos mira desde un espejo.
Hoy yo me he descubierto allí
y he visto, sorprendido,
la imagen de un extraño,
los despojos de quien supe ser
en algún otro momento,
ya casi no recuerdo cuándo,
y sin embargo
todavía hay allí una luz
un chispeante fulgor en las pupilas
un dolor viejo y rabioso que insiste
en proclamar que estoy vivo.
Lo pienso, lo escribo,
lo grito, lo proclamo,
Estoy vivo
Y no hay nadie
Nadie para escuchar
estas palabras,
nadie para leer este
nuevo y último poema.
Yo sigo aquí.
Yo persevero.
Y sigo esperando
que llegues hasta mí
aunque más no sea en sueños.

miércoles, octubre 23, 2013

Hoy

...And everything under the sun is in tune
But the sun is eclipsed by the moon.

martes, octubre 22, 2013

Agujero

No hay nadie que sea perfecto
todos tenemos todos una falla
algún error inexcusable
alguna insuficiencia
alguna ineficacia
por ejemplo
yo tengo un agujero
un agujero en alguna parte de
algunos quizá dirían que del alma
otros hablarán del destino
del sistema o de la matrix
otros clamarán que desatinos
pero lo cierto es que
Un agujero a través del cual
se pierde el sentido de las cosas
y también los sueños rotos
y los buenos anhelos
y las promesas
y los amores
los amores y los
Por ese agujero
Por ese
Se pierden cosas
Me pierdo yo mismo
Y necesito entonces que vos
que vos precisamente vos
para ayudarme a ser felices
y para encontrarlas de nuevo.

lunes, octubre 21, 2013

Ausencia V

Me pregunto si tendrá algún sentido
seguir escribiendo palabras aquí.
Pero no se trata de eso.
Lo que me estoy preguntando
en realidad es si tendrá
algún sentido seguir.
Dolorido confundido atormentado
incompleto, sobre todo,
desde que no estás conmigo,
todavía te quiero,
extraño tu presencia,
aún te sigo necesitando
y no sé cómo sentirme
cuando estoy tan solo
ni sé cómo llegar hasta vos.
Entonces escribo poemas,
estúpidos poemas que
muy probablemente
tus ojos no leerán jamás.

sábado, octubre 19, 2013

Quien espera...

Encuentro en Internet una cita que me llama la atención, al punto de querer dejarla asentada así. La idea es atribuida a un tal Gabriel Velxio, y señala más o menos lo siguiente:

"Le temo más a las esperas que a las despedidas. Porque las segundas, incluso siendo dolorosas, son ciertas. En cambio las primeras son impredecibles. Hemos sido educados para las certezas y no para las incertidumbres."

Me quedo pensando en diferentes esperas, siempre inquietantes, que uno ha conocido a lo largo de la vida; en diversas incertidumbres, algunas de ellas tan actuales, casi siempre dolorosas. Pienso también en el temor a la soledad, que en ocasiones se parece tanto al miedo que se le tiene a la muerte. Y también en aquel dicho popular que sostiene: "Quien espera desespera".

lunes, octubre 14, 2013

Final

y un buen día llega el final
sin grandes dramas
sin previo aviso
sencillamente todo se termina
como se terminan todas las cosas.

llega el final y entonces
todo lo que quedó pendiente
pendiente queda
lo que no se hizo en su hora
ya nunca se hará.

las palabras que se callaron
jamás serán dichas
los besos que no se dieron
no serán ya dados
los amores que no se hicieron
se habrán perdido para siempre

lo mismo que ese poema
que no llegó a escribirse
y esa noche que pudimos
haber pasado juntos
y nos encontró durmiendo
incompletos y solos.

nada de todo eso
podrá recuperarse
y todo, en fin,
lo que estúpidamente
hayamos dejado escapar
se habrá perdido.

entonces, basta ya,
te lo ruego, que sólo
depende de tí y de mí,
démosle fin de una vez
a tanta absurda ausencia.

domingo, octubre 13, 2013

Saberes vanos

No sé.
No tengo idea.
Pero supongo tantas cosas...
Suponer, ¿no es acaso un modo de saber?
Pretender que sabemos algo, absurda necedad,
¿no es al fin y al cabo siempre una mera suposición?
No pierdas tiempo en intentar responder mis preguntas,
pues de todos modos ya me voy.
Uno siempre se está yendo a alguna parte
aun cuando no lo sepamos.

sábado, octubre 12, 2013

Azares y misterios

Y si vos de repente supieras
que por un azar misterioso
un capricho del destino
por más que pretendas negarlo
tenés en tus manos el poder
la posibilidad de marcar la diferencia
pero hablo de una diferencia verdadera
real y definitiva, esa que supone
un auténtico cambio
un antes y un después
el milagro que se suponía imposible
¿acaso seguirías actuando del mismo modo?

Pues bien, tal vez va siendo hora
de que alguien te lo diga:
uno nunca puede estar seguro
de no estar ocupando justo ese lugar,
en este preciso momento.

viernes, octubre 11, 2013

Tendencias

...y el punto, fundamental en cierto sentido, es que debería resultarnos inverosímil la sola idea de que un último-Gran-Error pudiera venir a ayudarnos a purgar la carga de todos nuestros errores previos, aligerar esa pesada mochila en la cual cargamos nuestras culpas y todo aquello que en definitiva es irreversible, que forma parte de nuestra propia historia y de lo que somos, y sin embargo...

jueves, octubre 10, 2013

Lacaniana

Según parece un día Jacques Lacan dijo:
"Amar es esencialmente querer ser amado." 
Lo confieso: yo quiero ser amado,
lo necesito e incluso añadiría:
lo necesito imperiosamente.
¿Qué clase de inseguridades
se esconden detrás de esto?
¿Qué inconfesables angustias?
No lo sé, en verdad lo desconozco,
pero seguro algo que ver con esto tiene
mi empecinada manera de amarte.

En cualquier caso,
estés donde estés,
me gustaría que sepas
que llevo presente en mí,
en cada lugar al que voy,
siempre, en cada momento,
el dolor de tu absurda ausencia.

Y hablando de Lacan,
que tanto énfasis puso en
las cuestiones relativas a la palabra
te aseguro que cinco letras
según sean dichas o calladas
bien pueden marcar la diferencia
entre la vida y la muerte.

lunes, octubre 07, 2013

La primera piedra

Yo también hubiese querido
un mejor padre para mi hija
un mejor hijo para mis padres
un mejor hombre para mi mujer
un mejor docente para mis alumnos
un mejor alumno para mis maestros
un mejor amigo para mis amigos
mas mucho me temo que la fortuna
se ha mostrado esquiva e injusta
con todos y cada uno de ustedes
y me ha puesto a mí en su camino.

Ojalá hubiese podido ser yo
esa mejor persona que sin dudas
todos ustedes merecían que fuera,
ese mejor compañero, mejor hermano,
ese alguien más hábil y equilibrado,
de mejor humor y sentido común,
más interesante, mejor amante,
mejor poeta, alguien más dispuesto
y que supiera, en resumidas cuentas,
ocupar con prestancia el lugar de ese
ideal que los demás siempre esperan.

Pero sepan todos que hice siempre
el mejor de mis esfuerzos.
Sinceramente más no he podido.
Ojalá puedan perdonarme.
Qué difícil es ser alguien tan imperfecto
en un mundo tan lleno de perfecciones
en el cual todos sopesan conformes
la proverbial primera piedra
y disfrutan tanto al lanzarla
con mano justa y gesto avieso contra
quienes no pudimos ser lo que debimos.

sábado, octubre 05, 2013

Sin título

¿Y cuánto más aguantará? Esa es la pregunta, todavía sin respuesta, mientras la maza vuela por el aire, parece detenerse en el punto más alto durante un instante, y luego vuelve a bajar con violencia inusitada, para estrellarse otra vez en medio de chispas y un sordo estruendo y parece que es el final, pero no, todavía no, ¿cuánto más aguantará? Y ya va de nuevo, la maza hacia arriba, para volver a dibujar el arco, para repetir el golpe, y la duda acerca de si acaso será éste, el próximo, el último, el definitivo. Así las cosas, hasta que de repente, y esto casi nos sorprende a todos, a pesar de que debería ser la opción más lógica, la maza llega de nuevo, se estrella otra vez, y ahora sí, vuelan finalmente los pedazos, saltan las astillas, el movimiento se detiene, y no hay nada de lo que pasó que no hubiese podido ser calculado de antemano, y sin embargo, por alguna curiosa razón, nadie pareciera haber esperado que esto realmente sucediera. Pero ya no hay vuelta atrás, el daño está hecho. Y esta es la profundidad de la angustia del sinsentido.

domingo, septiembre 22, 2013

Voces sin rostro

Ya lo hablamos, te lo dije, 
pero vos nunca me escuchás...
Ahora oigo voces en mi cabeza.
Voces que aseguran haberme dicho
cosas que yo no logro recordar.
Será tal vez que estoy volviéndome loco.
También escucho risas. Se ríen de mí.
Quiénes son los que ríen, no lo sé.
Supongo que ellos, claro está.
Todos ellos. O quizás ella.
No vale la pena que me ponga así, ya lo sé.
Si por lo menos estas voces tuviesen un nombre.
O mejor todavía: alguna clase de rostro.
Si pudiese hablar con ellas.
Si hubiese alguna manera de conversar.
Todo esto es un enorme sinsentido,
un perfecto engaño, lo entiendo.
Amor, nunca jamás exististe.
Y en cuanto a vos, poeta triste y absurdo,
no has sido más que un momento,
una piedra al costado del camino
que se toma y luego se arroja lejos
con la idea de que no regresará.
Todo es parte de un cruel juego.
Tristemente llegan tarde estas voces.
Las advertencias en general son así: tardías.
Y llegan de la mano de ángeles anónimos.

miércoles, septiembre 18, 2013

Finales posibles

Alguien escribe el siguiente cuento sin final:

"El escritor está tipeando en su PC, con las luces apagadas. Corre el teclado, apoya su brazo sobre el escritorio, cierra los ojos y deja caer su frente sobre su brazo. Nos alejamos de él, escapamos por la ventana, giramos la cámara y vemos la ciudad. Con música incidental romántica, hacemos un fundido hasta otra ciudad. Hacemos un paneo hasta otra ventana donde..." (*)

La escritura ha llegado sólo hasta este punto. Entonces, alguien completa el final:

"...donde otro escritor, en otro escritorio, pero también con su cabeza apoyada sobre su antebrazo, delante de otra computadora, descansa, piensa, o acaso finge que sueña, mientras una sombra a sus espaldas alza en alto el brazo que termina en una hoja de puñal. El brazo comienza a bajar, en un gesto tan veloz como violento, aunque a nosotros nos parezca que todo sucede como en cámara lenta. Ahora todo depende de que el escritor (pero no sabemos si éste que duerme o el primero) se despierte a tiempo."

Una tercera persona sugiere que, para ponerle más clasicismo al asunto, sería posible preguntarnos si realmente el primer escritor está soñando al segundo, si el segundo al primero, o si es que acaso ambas afirmaciones son ciertas. Pero regresa el autor original, a quien estas dos alternativas no le resultan en absoluto gratas, y se dispone entonces a escribir su propia versión de la historia. Es su relato, finalmente, y puede hacer con él lo que le plazca, y no lo que le digamos nosotros. Eso sí: nos permitimos sugerirle desde aquí que, por las dudas, no se quede dormido.

(*) "Alguien" se llama Darío Sebastián Benítez. 
Y espero sinceramente que no le suceda nada malo.

martes, septiembre 17, 2013

Cuchillo sin mango ni hoja


"Aquel cuchillo sin mango, al que le faltaba la hoja, era una acabada representación de la misma nada."

(Y yo pienso entonces que ha de haber muchas otras representaciones similares de la nada, precisamente allí donde nosotros insistimos en ver multitud de cosas.)

lunes, septiembre 16, 2013

Carpe diem fucking idiot

Todos vamos a morir
algún día
eso no es ninguna novedad
la novedad es
de repente
darte cuenta
de que ese día
puede llegar a ser
en verdad un día cualquiera
por ejemplo hoy
a las cuatro y media de la tarde
y todas las cosas que no hiciste 
y las que hubieses querido hacer 
y todos esos problemas que 
parecían ser tan importantes
todo eso será nada
decime vos si no fuimos
realmente unos imbéciles
pretendiendo que sabíamos 
cómo hacer las cosas.
La buena noticia
es que ese día cualquiera
podría llegar a no ser hoy
sino quizás manaña
y eso nos daría unas horas
algo es algo al menos
para poder hacer algunas cosas
como realmente queremos
y hasta podría llegar a suceder
que tampoco fuese mañana
pero no te confíes
que el día finalmente llega.
¿Podrás dejar de ser un imbécil?
Sinceramente yo 
hasta ahora 
no he podido.

domingo, septiembre 15, 2013

Cuentos de hadas


Después de haber trabajado durante años sobre diferentes tipos de ficciones, como lector, como escritor, como docente en talleres en los cuales la ficción estaba a la orden del día, llego a la conclusión de que hay pocas cosas que sean tan perversas como los cuentos de hadas. En una situación típica, siempre habrá en el cuento de hadas una joven princesa, un niño o cualquier otra personificación inocente e indefensa que, enfrentada a una situación penosa y naturalmente injusta (pues se entiende que un ser bueno no merece andar penando por la vida), recibirá en el último instante, justo cuando se encuentre en el borde de la desperanza, la providencial ayuda de quien, de un modo u otro, estará dispuesto a reconocer sus valores, sean estéticos o morales. ¿Y qué es lo que tiene todo esto de perverso? Pues no cabe ninguna duda al respecto: que se trata de una enorme mentira. Una mentira en la cual el niño, en su probable inocencia, eventualmente llegará a creer. Y que determinará que en un futuro, cuando inevitablemente ese niño se enfrente a cierta desdicha o desesperanza, tienda a suponer que alguien, algún príncipe fabuloso, alguna princesa de ensueño, algún hada o cualquier entidad maravillosa que imagine, llegará finalmente en su ayuda, cuando lo cierto es que nadie acudirá a su rescate. Así las cosas, el porvenir de esta criatura estará marcado por la decepción, y lo que es más grave, por su incapacidad de reaccionar cuando le toque el turno de enfrentarse a la vida. Y si alguien desea ver en estas líneas un sutil reclamo a quien, sin siquiera buscarlo, vino a ocupar el lugar de aquella persona que hubiese debido rescatarnos en algún momento crítico, no estará del todo errado. Pero no nos engañemos más. Ante la desesperanza, ante el dolor, la única ayuda segura que siempre podremos recibir será la que nosotros mismos logremos darnos. Las hadas, los príncipes, las princesas de ensueño, sencillamente no existen. Y si alguna vez alguien creyera toparse con alguno de estos personajes, mi consejo es que corra, antes de ser ganado por la ilusión primera, esa que no hará más que hacernos víctimas del posterior cruel desencanto. Si estás jodido, vas a tener que salir vos solo de allí, porque nadie llegará al recate, y cuanto antes lo descubras más pronto podrás comenzar a ayudarte.

sábado, septiembre 14, 2013

Ausencia IV

Yo no sé si el olvido exista.
Y si acaso alguna vez lo supe
la verdad es que lo he olvidado.
Me gustaría poder olvidar
algunas otras cosas.
No hablo de un olvido descontrolado
sino de borrar solo algunos
determinados recuerdos
esos que lastiman
cuando llegan
y se instalan
y no ceden.

Quisiera poder olvidarte.
No siempre, sino a veces.
Pero si este fuese mi último día
mi tiempo final, mi fatal meta,
mi último pensamiento
todavía sería para vos.
Y no lloraría tanto el final de la vida
como cada momento de los muchos que
pudiendo habernos hallado juntos
nos encontraron en cambio
a cada uno por su lado
con nuestras bocas sedientas
y nuestros labios sellados.

miércoles, septiembre 11, 2013

Discriminación


Hay algunas palabras que tienen mala prensa. "Prejuicio" es una de ellas, cuando en realidad el prejuicio (esto es, la reacción que surge con cierta inmediatez, antes de que haya tiempo para desarrollar un juicio crítico concreto) es en ocasiones algo conveniente y necesario, siempre y cuando más tarde tengamos la capacidad de revisar ese prejuicio para convalidarlo o descartarlo por erróneo. Ante un potencial peligro inminente, por ejemplo, siempre será preferible tomar una actitud defensiva, antes que dudar demasiado y exponernos a un daño que pudiera ser irreversible.

"Discriminación" es otra palabra con mala prensa. Esta semana las noticias nos cuentan que la justicia del Estado de Iowa, en los Estados Unidos de Norteamérica, acaba de aceptar que personas ciegas puedan tener permiso de portación y uso de armas de fuego. Se explicó que, de no darles este derecho por su condición de invidentes, sería caer en una actitud de discriminación. Supongo que también habrán habilitado a los ciegos a sacar una licencia profesional de manejo, o a trabajar de controladores aéreos, o de neurocirujanos, etcétera, etcétera.

sábado, septiembre 07, 2013

Aguacero













"Llueve así desde anoche", dice la gente,
mientras trapea como puede el agua
que se mete por debajo de las puertas,
por los marcos de las ventanas,
y los chicos miran, entre incrédulos y maravillados,
la cortina constante que cae desde lo alto.
Y es verdad que hace rato no se veía llover así,
esta lluvia incesante, por momentos escandalosa,
cuya intensidad parece ser su única intermitencia.
"Es la tormenta de Santa Rosa", comenta la gente,
mientras corren a cerrar una puerta que abrió el viento,
acomodan un balde bajo una nueva gotera
y se sobresaltan con un trueno que de pronto
sacude hasta los cimientos las casas.

Yo también miro ahora por la ventana.
Cierro los ojos un instante para verte
y repito tu nombre en silencio, una vez y otra,
mientras me sigo doliendo en tu ausencia.
La gente dice que llueve así desde anoche
pero yo sé bien que eso no es del todo cierto.
Está lloviendo así desde el día en que te fuiste,
desde la última vez que despertamos juntos,
desde el último beso, la última risa,
la última promesa, el último orgasmo.
Es desde entonces que esta lluvia cae y no cesa,
por más que en el pueblo nadie lo haya notado.
Regreso a la ventana. Sigue lloviendo.
¿Cómo es que todavía tiene tanta agua el cielo?

viernes, septiembre 06, 2013

Dos verdades

"Verdad es lo que la gente cree", dice un proverbio indígena norteamericano, que anticipa así el constructivismo propio de la Escuela de Palo Alto. Desde la vereda de enfrente, un proverbio turco advierte: "Quien vaya a decir la verdad, que tenga un pie puesto ya en el estribo."

viernes, agosto 30, 2013

Ausencia III

Hoy me entregaron un sobre
con los papeles que te había pedido.
No sé cómo pude guardar la compostura.
Pero fui amable, recibí el envío,
lo dejé a un costado y seguí a duras penas
con lo que fuera que estaba haciendo.
Sin embargo, en cuanto me supe solo
me abalancé sobre el dichoso envío
y busqué allí dentro,
busqué con desenfreno,
casi diría con desesperación,
busqué entre aquellos papeles
algún mensaje tuyo dirigido a mí,
un secreto que le diese sentido a las cosas,
busqué esperando encontrar una carta,
algún manojo de palabras sueltas
anotadas tal vez en lápiz
en alguna esquina dudosa,
en algún margen perdido,
busqué algún suspiro,
algún recorte de diario viejo,
alguna clase de esperaza.
Pero no había nada de eso.
Allí solo había papeles,
esos que yo te había pedido
y que vos prometiste enviarme.
Ni una palabra de amor.
Ni un poema.
Ni una caricia.
Ni un beso tenue
sobre mis ojos tristes.
Sólo esos papeles
y tu irreparable ausencia.

jueves, agosto 29, 2013

Estar cansado II

De pronto me siento cansado.
Pero no es un cansancio del cuerpo
sino más bien del espíritu.
Y en realidad lo que siento es
que esto no está sucediendo ahora.
Se trata más bien de un cansancio viejo
que llega hasta mí desde un tiempo antiguo
que no alcanzo a precisar.
A decir verdad a veces siento
que este cansancio mío
que cada tanto me agobia
llegó al mundo mucho antes
de que yo mismo naciera.
Me pregunto si alguna vez
llegará a disiparse del todo.
Siento un frío repentino
que me recorre la espalda.
Miro hacia atrás.
Estoy solo.

martes, agosto 27, 2013

Ausencia II

Lo que más me duele
además, por supuesto,
de tu ausencia
es sentir que mi dolor
te resulta tan ajeno
que no alcanza a tocarte.

domingo, agosto 25, 2013

Redes sociales


Recibo un mensaje privado en Facebook. Alguien me pregunta, sin demasiado preámbulo: "Germán, ¿estás bien?" Seguramente ha leído algunas de las cosas que he subido en el trascurso de la última media hora a esa red social. Algún fragmento de Camus, por ejemplo, ese que dice, como si fuese un poema, “Yo grito que no creo en nada / y que todo es absurdo, / pero no puedo dudar de mi grito / y tengo que creer al menos en mi protesta. / La primera y única evidencia que así me es dada, / dentro de la experiencia absurda, / es la rebelión." O tal vez haya visto mi comentario sobre Mark Chapman, el asesino de John Lennon, en cuyo gesto encontré de repente un sentido insólito, inesperado. Que si estoy bien. Si es para esto que sirven las redes sociales, para hacer catarsis. Veo que alguien más ha escrito, debajo de mi entrada sobre Camus: "Por Dios, para un domingo por la mañana esto es un poco mucho..." Me pregunto qué tendrá que ver el día, o la hora, o será que acaso la vida entra en suspenso los domingos, y nadie me ha avisado de ello. Un poco más abajo, una reflexión acerca del sinsentido del amor. Y debajo, un verso que alguna vez escribió Alejandra Pizarnik: "Una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo." Vuelvo a leer la pregunta que me han hecho por mensaje privado, y me parece tan absurda que hasta me causa gracia, y no puedo dejar de reírme. Entonces tipeo: "Sí, claro que estoy bien. ¿Por qué no habría de estarlo?" Y vuelvo a reírme, mientras miro el arma, que hasta hace un instante descansaba a un costado, sobre el escritorio, y ahora está en mi mano izquierda, que la sopesa, sabiendo que está cargada, por más que todavía no apunte a ninguna parte. Después, alzo el caño y coloco mi dedo en el gatillo. Cierro los ojos.

sábado, agosto 24, 2013

Destino kafkiano


El solía sentirse como una suerte de émulo de Franz Kafka. No tanto por una cuestión de estilo literario, aunque es posible que al fin y al cabo algo de ello también hubiera, sino por el hecho de comprender que su talento para la escritura no le habría de ser reconocido en vida. Sin embargo, no se amilanó y redobló sus esfuerzos para dejar asentadas en palabras sus reflexiones, sus memorias, sus distintos pareceres sobre la vida, que iban tomando la forma de cuentos, cartas ficticias, poemas, ensayos breves y hasta algún que otro esbozo de novela. Trabajó sin descanso durante años. En sus escritos, desordenados, siempre fragmentarios, que por momentos parecían no ser más que una colección de pensamientos íntimos, atormentados y complejos, solía hablar -lo mismo que Kafka- de demonios, derrumbamientos, desamparos, de los embates de la soledad y de la agobiante observación de uno mismo, siempre en el contexto de un mundo oscuro, que se le presentaba como desconcertante y desconocido. Como Kafka, también él tuvo fantasías suicidas, que jamás terminó de llevar a cabo. Y al igual que aquél, finalmente murió joven, apenas pasados sus cuarenta años, por causas naturales. La diferencia más notable con el escritor checo fue que él no le pidió a ningún Max Brod que destruyera sus manuscritos. Muy por el contrario, tomó el debido cuidado de dejar todos sus trabajos registrados en su computadora, con un respaldo que iba realizando periódicamente en un segundo disco, por si las moscas. Es cierto que en el caso de Kafka finalmente Brod hizo caso omiso del pedido de su amigo, convencido de que de haber querido en verdad que esos escritos desaparecieran, Kafka los hubiese incinerado por su propia mano, en lugar de dejarle a él tal encargo, pero también la libertad de desobedecerlo. Así fue como Brod finalmente supervisó la publicación de la mayor parte de los escritos del checo que obraban en su poder. Pero en el caso de nuestro escritor, no hubo ningún Max Brod que destruyera... ni tampoco que salvara. Al morir nuestro autor, nadie se tomó el trabajo de revisar el contenido de su computadora, que después de permanecer apagada durante cinco años fue donada a un orfanato. Allí, lo primero que hicieron fue borrar todos los documentos de los dos discos rígidos, para no lesionar la privacidad de su antiguo dueño.

jueves, agosto 22, 2013

Puentes


"El verdadero milagro de la vida no es encontrarse uno mismo, lo cual después de todo no dejaría de ser una paradoja. Lo importante es encontrarse con alguien, a través de esos efímeros puentes que algunos suelen tender dentro de este mundo de islas. Puentes efímeros, porque duran muy poco, y tal vez estén hechos de la misma materia con la que se tejen los sueños. Pero cada tanto, en medio de esa horrenda soledad que es la vida, uno a veces llega a un puente. Un puente que puede haberse tendido con afecto o con amor, en este mundo en el cual casi todas las citas y casi todos los encuentros son fallidos, en donde casi todo consiste en ir hasta esquinas a las cuales nadie acude nunca. La vida suele ser eso: ir a buscar... y no encontrar. Pero alguna que otra vez, como flechas luminosas en medio de la noche, uno llega a una esquina, tal vez sin siquiera habérselo propuesto, y hay alguien. Cuando eso sucede, vale la pena festejar ese pequeño puente que se nos ha ofrecido. Porque muy pocas veces en la vida de un hombre, acaso apenas una, pasa cerca un centímetro cúbico de suerte, y solo la pescará quien esté atento. A la mayoría de nosotros nos toca apenas un cachito de suerte en la vida, y el peor de los pecados es dejarla pasar. Hay que estar muy atento a las señales, atento a las citas, que se cumplen pero son escasas; atento a los sueños, que se dan pero siempre son pocos.”
(Sobre un monólogo de Alejandro Dolina)

jueves, agosto 08, 2013

Ausencia

...y lo que uno comprueba entonces 
es que no se necesitan tantas palabras 
para decir las cosas más importantes: 
Te quiero
Te extraño
Estoy triste
Me siento solo
Cuidame
Gracias
Aún quiero con vos
El problema no son las palabras
sino cuando vos no estás para escucharlas.


domingo, agosto 04, 2013

Robarle una flor a la muerte


La escritora Fernanda García Lao publica esta foto en su muro de Facebook, junto con una única y elocuente frase: "Robarle una flor a la muerte". Debajo, se desarrolla el siguiente diálogo:

Germán Serain: Robarle cualquier cosa a la muerte representa un modesto triunfo para nosotros, los mortales. Presumo que ese ha de ser el placer de quien se sabe condenado a muerte y logra ganar de algún modo un día más de vida. Aunque, paradójicamente, también sea el placer de muchos suicidas, que conociendo su destino inexorable se anticipan, sólo para robarle a la muerte su derecho de marcar el cómo, el dónde, el cuándo.

Fernanda García Lao: El suicida siempre pierde.

Germán Serain: Lo sé. Es nada más que ayer, recordando tu foto y tu frase, intentaba encontrar un sentido al hecho de que uno pudiera ser seducido tanto por la idea del suicidio teniendo al mismo tiempo tanto miedo de morir. Y encontré esa respuesta posible, algo así como el ejercicio desesperado de una última libertad, no decidís vos, muerte, no viviré ya más pendiente de ti, sino que decido yo. No deja de ser un abierto desafío, como el de robarle una flor. Desafío paradójico, insisto en ello, pues reafirma (estoy vivo, y por eso decido) al mismo tiempo que niega.

Germán Serain: Añado: Decisiones hay, y de estas sí he experimentado, que poseen la misma pauta de afirmar y negar al mismo tiempo. "Te amo pero me voy", por ejemplo. Y será, según el caso, como un modesto suicidio, o como un modesto asesinato, según desde donde se lo mire.

Fernanda García Lao: Uno colecciona pequeños asesinatos o suicidios, pero sobrevivirlos deja a la muerte desarmada. Esa rosa que tengo en la mano, estaba en el tacho de basura del cementerio. Y no se lo merecía.

Ceguera

Qué ceguera absurda nos empuja a que tengamos que hundirnos en la soledad y lejos de todo para llegar a comprender que nuestra casa se encontraba allí, precisamente en el punto desde el cual partimos, y al cual ya no podemos volver, cuando aquel día decidimos salir vanamente a buscarnos.

domingo, julio 28, 2013

Jueces vanos

¿Y quién tendrá la potestad de juzgarte el día que decidas rendirte, cuando nadie más que uno mismo conoce los secretos y las contradicciones del propio dolor?

domingo, julio 21, 2013

Poema, XXII

Hay tanta gente en el mundo 
multitudes innumerables 
inabarcables
inconcebibles
y sin embargo 
entre todas esas gentes 
fuiste vos.
Fue apenas un instante 
en el marco de tiempo del mundo. 
Un instante elusivo
imperceptible
en cierto sentido fugaz. 
Pero fue tan hermoso 
que nada pudo contenerlo 
mientras duró.

G.S. 2013

Crecer

-¡Tenés que crecer de una buena vez!, le gritó entonces. Ya no podés seguir pretendiendo ser una criatura.
-Pero ¿cómo se supone que se hace para crecer?, preguntó a la manera de respuesta, casi con desesperación.
-Crecer es más sencillo de lo que parece. Sólo hay que golpearse la cabeza contra la pared hasta que sangre.



Dr. Jeckyll y Mr. Hyde se miran, se estudian, se miden con recelo. Sólo es cuestión de tiempo: en cualquier momento sobrevendrá el ataque recíproco, la lucha encarnizada y sangrienta. Los puñales ya se disponen a cortar, perforar, mutilar, desgarrar las carnes de uno tanto como del otro. La sangre derramada será la constancia de la incompatibilidad entre ambos. Sin embargo, en definitiva no importa quién gane y quién pierda en la contienda. Lo que no saben, ni Jeckyll ni Hayde, es que la muerte de cualquiera de ellos arrastrará también al supuesto contrario, porque ambos son el mismo y uno solo.

Nocturno

La noche
Que a veces puede ser una promesa
También puede convertirse en amenaza.
El insomnio
La pesadilla de una noche eterna
La oscuridad, el temblor incontrolable,
El grito que nadie va a escuchar,
Las sombras imprecisas que acechan
Y el temor a lo que traerá el amanecer.
La soledad
Ese es el verdadero nombre del
monstruo informe capaz
de aniquilar el sentido de todas las cosas.
Y el miedo a lo inabarcable
Y a encontrarse solo con uno mismo
Y descubrir que allí no hay nada.

sábado, julio 20, 2013

Microhistoria de amor

...y un buen día, simplemente, no volvió a saber más nada de él.

viernes, junio 21, 2013

Alejandra y los ojos hechos polvo


"La rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos", escribió alguna vez Alejandra Pizarnik. Después la poetisa se fue por donde vino, sin saludar siquiera y sin dejar indicaciones para el momento posterior, cuando ya no hubiese sino polvo allí donde otrora hubieron ojos y rosa y alma. Volvé, Alejandra... Regresá hasta nosotros por un rato, al menos, y decinos qué carajo se supone que hagamos ahora quienes quedamos, los que vanamente pretendimos un día ser rebeldes.

¿O será acaso que tenemos que tomar el ejemplo absurdo de tu partida como tu única respuesta?

jueves, junio 20, 2013

Mabel y los espejos

Hace muchos años, cuando yo aun no había llegado al mundo y probablemente no estaba siquiera en los proyectos de mis padres, mi tía Mabel se mató de un tiro. Nunca pude conocer los detalles. No sé si el proyectil le rompió la cabeza o el corazón. Tampoco sé si ella decidió ponerse el arma en la sien,si llegó a sentir el frío del metal apoyado en su piel, si pensó, si dudó, o si tal vez, jugando con aquella bestia peligrosa y al mismo tiempo extrañamente seductora, acaso el gatillo no se habrá accionado por accidente, llevándose esa joven vida adolescente que seguro tenía tanto para dar. En realidad nadie lo sabe. O por lo menos nunca nadie quiso hablar demasiado sobre esos asuntos. Y no creo que sea momento de andar preguntando, para qué volver a abrir viejas heridas entre quienes todavía siguen vivos de entre los que por entonces vivían. Lo cierto es que nadie sabe si Mabel se quitó la vida queriendo hacerlo, o solamente jugando a querer.

miércoles, junio 05, 2013

Andar sin rumbo

Hoy alguien me dijo:
No es lo mismo estar perdido
que andar sin rumbo.
Porque cuando uno va sin rumbo
suele descubrir cosas nuevas;
pero cuando una persona se pierde
es común que ande en círculos,
porque eso nos asusta menos
que avanzar sin titubeos
al encuentro de aquello que
no conocemos todavía.

Pero entonces, nosotros mismos,
¿diremos que nos conocemos?
En verdad no existe en el mundo
nada parecido a "nosotros mismos".
Cada uno de nosotros siempre es
en relación con alguien más:
se es hijo, padre, esposo,
amante, amigo, compañero,
hombre libre, esclavo,
se es maestro o aprendiz,
alto o bajo, bueno o malo,
siempre en función de un otro
que de alguna manera nos espeja.

Pero volviendo al inicio del asunto,
en cuanto reflexionamos un poco vemos
que no resulta posible andar en círculos.
En todo caso, marchamos en espiral.
Y es que uno cambia todo el tiempo:
hoy no somos los mismos de ayer,
y ni siquiera los de hace un rato.
Entonces, la buena noticia es
que no hay manera ninguna
de que una misma persona
pase dos veces por un mismo sitio.
Incluso sin conocer el rumbo
avanzamos, siempre.


lunes, junio 03, 2013

Narciso y la fuente

La fuente lamenta la muerte de Narciso,
quien cometió la imprudencia de inclinarse
en demasía sobre sus profundas aguas
solo para poder apreciar así mejor
la belleza de su propio rostro en el reflejo.
Sin embargo, la fuente ni siquiera sabe
que Narciso era un hombre hermoso.
Ella llora porque ya no podrá ver
con admiración, durante horas,
su propia belleza reflejada
en el espejo que le ofrecían
los ojos del joven muchacho.


lunes, mayo 27, 2013

Belleza para seguir vivo

Subo al auto, enciendo la radio. En la radio suena la Balada Nº 1 de Chopin. No es ninguna sorpresa: yo mismo la he programado. Pero entonces, sencillamente, no logro contener las lágrimas. ¿Es la belleza de la música lo que me hace llorar? ¿Es la inevitabilidad de la existencia? ¿O acaso es algo más que no llego a discernir? No tengo ninguna respuesta. Me limito entonces a dejarme ser, del modo en que me sale, mientras me digo, eso sí, que esa música es tan bella, en el instante en que suena, que justifica el seguir vivo.

viernes, mayo 24, 2013

Perrotriste

Perrotriste.
Harto de perrotriste.
Definitivamente cansado de él.
Traigan ya las cuerdas para ahorcarlo,
el arsénico para envenenarlo,
la pistola para reventarle
su tonto corazón de un balazo,
las maderas y los clavos para crucificarlo,
para que todos vean,
para que todos sepan,
para que sirva como escarmiento.

Pero si mato a perrotriste,
¿qué quedará de mí, si yo soy él?

Revelaciones

Acabo de descubrir el origen de este malestar constante y sin remedio: sencillamente estoy cansado de ser yo.

martes, mayo 21, 2013

Para tener presente

Dice Erasmo de Rotterdam, en su Elogio de la Locura:

"Si pudierais observar desde la Luna la inenarrable confusión de los mortales, pensaríais ver una multitud de moscas o mosquitos riñendo entre sí, luchando, tendiéndose trampas, robándose, burlándose unos de otros, holgándose, naciendo, enfermando, muriendo. No se puede creer qué tumultos, qué tragedias se producen entre esos insignificantes animalillos que tan pronto perecen."

lunes, mayo 20, 2013

Necesidades

Existen diferentes clases de necesidad, tenés que entender esto. Uno necesita el aire, o el agua, o alimentos, para poder seguir viviendo. Pero también se necesita la música, o la poesía, y por más que uno pueda seguir viviendo sin estas cosas, el valor de esa vida que se vive no será el mismo.

domingo, mayo 19, 2013

Cuatro personajes ficticios para una historia breve basada en hechos cotidianos

Un pensador alemán, un filósofo japonés, un teólogo libanés y un politólogo argentino se encuentran una tarde en un bar de Marsella para debatir sobre la vigencia de las ideas de Heidegger en el contexto sociopolítico de Africa del Sur en la segunda mitad del siglo XX. Ninguno de los cuatro conoce el idioma de los otros tres, ni tampoco ningún otro lenguaje en común que puedan utilizar para conversar entre ellos. Tampoco los asiste ningún traductor. A nadie le debería extrañar, en semejante contexto, que estos cuatro no logren entenderse, ni mucho menos puedan construir acuerdos, vislumbrar coincidencias, generar un intercambio de ideas sano y constructivo... Lo curioso, en todo caso, lo que realmente cuesta entender, pero también lo interesante del caso en cuestión, es que ninguno de estos cuatro alcance a comprender realmente cuál es el motivo por el cual esos otros tres necios que tiene delante no logran asimilar los argumentos tan razonables que él ha estado exponiendo en vano durante horas.

sábado, mayo 18, 2013

Obituario

Ya lo ves, al final es así para todos:
se mueren los malos,
del mismo modo en que mueren
y se seguirán muriendo
los buenos.
Se mueren las víctimas,
pero a la larga también los victimarios.
Los que humillan y los humillados.
Los que desprecian y los despreciados.
Los pobres y los ricos.
Los imbéciles y los poetas.
Los bellos y los no agraciados.
Quienes fueron amados
y los que jamás encontraron
a quien se compadeciera de ellos.
Para todos llega el final.
El momento en que dejamos de respirar,
el instante en que dejamos de latir
y comenzamos a convertirnos en un despojo,
si es que ya no lo éramos desde antes,
cuando todavía parecíamos vivos.
Para todos llega igual...
Y sin embargo no es lo mismo.
Nunca es lo mismo,
porque la muerte es el final,
pero lo que importa es el mientras tanto.
El instante en en cual somos
y lo que hacemos con él.
Allí está planteado el desafío.

jueves, mayo 16, 2013

Poema acerca de (Palabras II)

De más está decirlo,
cada uno lidia como mejor puede
con ese monstruo que.
Por más que en definitiva
la cosa sea más o menos siempre
la misma para todos,
llamalo amores contrariados,
miedo a la muerte,
ilusiones desvanecidas
o como prefieras.
Cada uno se defiende como puede,
como mejor le sale.
Si yo escribo, por ejemplo,
es porque no encontré todavía
una manera más efectiva
de hacerle frente a.
Es nada más un gesto,
como el de quien se pellizca
intentando despertar de un sueño,
o para comprobar, por el contrario,
que en realidad no está soñando.
(Como si no fuese posible soñar dolores...)
O como ese otro que se pincha un dedo
nada más que para comprobar que
todavía sigue vivo.
Mis palabras son como una aguja
con pretensión de poesía.


Palabras I

No hay peor tumba para las palabras
que el silencio que se desprende del olvido.
Cuántas palabras no yacerán ya en esa tumba.
Incluso éstas que ahora escribo no tendrán,
pobrecillas ellas, ningún mejor destino.
Entonces, ¿para qué seguir escribiendo?
Tal vez para buscar un eco que resuene
y nos revele algo de nosotros mismos.

martes, mayo 14, 2013

El orgasmo de Dios


Por supuesto que Dios existe.
O existió alguna vez, por lo menos.
De lo contrario hoy no tendríamos mundo
ni estaríamos nosotros para poblarlo.
Veo a mi hija dormir, tranquila,
ajena al mundo y a mis cavilaciones.
Me digo entonces que al menos
alguna cosa he hecho 
bien en la vida.
El orgasmo de Dios creó el universo,
antes de retirarse para
 dejarnos solos,
a la merced de oscuros azares
y sin noticia de su divino paradero.

Otro orgasmo, en este caso mío,
marcó el inicio de la vida de mi hija.
Y no es que busque compararme con nadie,
pero mi trabajo también fue realizado
y viéndola dormir sé que ha sido bueno;
mas yo no me he ido a ninguna parte.
No soy ningún Dios, de más está decirlo.
Pero algunas veces también quisiera
poder descansar de mí mismo.

G.S. 2013

domingo, mayo 05, 2013

"Que el sentido común te proteja"

 

"Que el sentido común te proteja" 
dice el graffiti a todo el que quiera leerlo. 
Yo me pregunto qué carajos querrá decir eso. 
 En realidad no es que me interese a mí: 
es mi estúpido sentido común quien se lo pregunta. 

"El sentido común es el más común de los sentidos" 
recuerdo entonces que decía Descartes 
a todo aquel que mostrara interés en escucharlo.
Para él todos solemos pensar que tenemos 
sentido común suficiente para evaluar el mundo. 

 Pues bien, basta ya mismo de eso. 
Yo me rebelo y declaro 
 en este preciso momento
a través de este sencillo acto
 tener menos sentido común que un pato. 

 Así que dejen ya de lado la estúpida pretensión 
 de que yo deba entender todas esas cosas 
 que definitivamente no entiendo. 
 Intenten explicarme, si lo desean. 
Procuren, eso sí, ser suficientemente claros.

miércoles, mayo 01, 2013

Gestos correctos en el lugar errado

Ya se sabe que los poemas tienen su unidad. Que no merecen ser desmembrados. Pero por alguna razón en ocasiones un verso, o acaso su eco que resuena en alguna parte, te mira a los ojos, te abofetea, te besa en la boca, despegándose del resto. En esos casos no hay nada que hacer. Resulta en vano resistirse. 

"Hacer los gestos correctos en el lugar errado." 

Este es el verso en cuestión esta vez, robado a la poetisa Diana Bellesi. Y entonces se me ocurre que también sería posible considerar lo contrario; vale decir: 

"Hacer los gestos equivocados en el lugar correcto". 

En cualquiera de los dos casos el resultado nos dejará en ascuas. Pero aunque el resultado sea similar, hay una enorme y sustancial diferencia entre lo segundo y lo primero, entre lo primero y lo segundo. Dilucidar ante cuál de estas dos alternativas nos encontramos cuando las cosas parecen no querer salir como uno lo desea es un desafío complejo, pero necesario.

martes, abril 30, 2013

Quedándome o yéndome

Me preguntaba hace un rato
tal vez lo hago todavía
si yo te amara realmente
digo: con ese amor de las novelas
y no con este estúpido amor de hombre
vale decir: no este amor contradictorio
complicado, difícil de comprender,
de explicar, de digerir, de aceptar,
pero que es mal que nos pese
el único amor que puedo ofrecerte;
me preguntaba, te decía,
si yo te amara de esa manera digna
de ser inmortalizada en las páginas de un libro
o a través de la pantalla en una película
si en tal caso debería insistir con
estos torpes intentos míos por tenerte
o si tal vez no sería más honesto
sacrificarme y decirte que
lo mejor para vos sería
mantener conmigo todas las distancias
de una vez y para siempre jamás.
No conozco hoy la respuesta
a tan oscura pregunta
ni a ninguna otra tampoco.

sábado, abril 27, 2013

Un tango



Estás desorientado y sin saber
qué bondi hay que tomar para seguir,
y al pretender recordar 
cómo seguía aquel tango
una voz cansada
te dice desde adentro
que no seguir también es una opción.
Entonces bajás el cordón,
pisás el frío asfalto,
y recién ahí te das cuenta:
estás descalzo y las calles vacías
están bañadas de rocío,
como si hubiese llovido,
o como si alguien hubiese llorado.
Todavía es madrugada
y te sentás, de cara al sudeste,
siempre sin decir palabra,
en medio de la misma nada,
hasta que al rato escuchás 
el rumor a tus espaldas
del bondi que se acerca a lo lejos.
Pero vos en vez de levantarte
te recostás allí mismo,
justo donde estabas siendo,
y sentís el frío que cala tus huesos
mientras te preguntás 
si en esa oscuridad 
que aún no termina de disiparse
el chofer te verá o no a tiempo
para alcanzar a frenar.

G.S. 2013

miércoles, abril 24, 2013

El encuentro con el otro como una posibilidad sensible, pero también poética

Marina Abramovic y Ulay son dos artistas modernos. Lo cual es una manera de decir que son dos artistas que se han dedicado a explorar las fronteras de experiencias que algunos reivindican como arte, en tanto otros miran con un variable grado de sorpresa, incredulidad y desdén. Ella nació en Montenegro; él es alemán. Los dos tuvieron una relación amorosa muy fuerte durante cinco años, en la década de los setenta, durante los cuales vivieron juntos en una furgoneta y trabajaron mucho juntos. Después de esos cinco años, decidieron separarse. Pero no lo hicieron de cualquier modo: viajaron a China, fueron hasta la Gran Muralla, ella en un extremo, él en el otro, y empezaron a caminar. Caminaron durante tres meses, uno en dirección del otro. Cuando los dos se encontraron, se dieron un abrazo y luego no volvieron a verse por mucho, mucho tiempo.

Hace un par de años, Marina estaba realizando una performance en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. La idea era que, sentada ante una mesa, ella compartía un minuto de silencio y miradas con las personas que decidieran sentarse delante. Ni una palabra. Sólo silencio y mirada. Sin que ella lo supiera, ese día apareció Ulay... Y ese momento es el que registra el video que aparece más abajo.
El punto es: por supuesto que se trata de una performance, porque finalmente hay cámaras que vienen a registrar el momento. Pero más allá de eso hay una idea, sin la cual la performance no sería posible, y es que la relación y el gesto entre dos personas puede ser artística, vale decir poética. Estos dos artistas dicen con su performance algo muy importante: que se puede hacer poesía sin escribir, a través del simple contacto con otra persona. Y no digo más nada.


viernes, abril 19, 2013

Wolfgang Amadeus

Leyendo las noticias de la jornada, 
reflexivo, aunque no parezca; 
sensible, aunque tampoco; 
harto ya de las palabras 
y hasta de mí mismo, 
acaso sea justicia decirlo, 
recuerdo algo que leí hace poco 
acerca de las noticias, precisamente, 
vale decir, mayormente de las mentiras, 
y allí alguien citaba la palabra de 
un guitarrista, Luis Salinas, 
quien más o menos decía: 
"Cuando me canso de 
oír las noticias, 
apago la radio 
y digo en voz alta: 
quiero escuchar a alguien 
que me diga por fin la verdad; 
entonces pongo un disco de Mozart."
También yo me siento muy cansado hoy. 
Buscaré en la música la verdad y consuelo.


Vida y sueño

El enorme atractivo que tienen los sueños
es que resulta suficiente concebir algo
con fervor o algún convencimiento
para que incluso lo imposible
se convierta en realidad.
Realidad dentro del propio sueño,
casi parece de más aclararlo.
Pero como bien señaló Calderón,
acaso toda la vida no sea sino sueño.


martes, abril 16, 2013

Humpty Dumpty

-- Cuando yo uso una palabra -dijo entonces Humpty Dumpty- significa exactamente lo que yo quiero que signifique.

-- El problema es -replicó Germán haciendo a un lado a la pobre Alicia, que ya bastante confundida estaba- si en verdad puedes llegar a saber qué significan para ti las palabras que utilizas. Y para el improbable caso de que lo sepas, si puedes hacer que esas palabras signifiquen para los demás lo que tú pretendes.


domingo, abril 14, 2013

Nadie se conoce / Nobody know himself


Cuando Francisco de Goya publicó este grabado, en el año 1799, le puso como título "Nadie se conoce". En el Museo del Prado hay un manuscrito que se atribuye al propio artista en el cual puede leerse la siguiente explicación: "El mundo es una máscara, el rostro, el traje y la voz, todo es fingido; todos quieren aparentar lo que no son, todos se engañan y nadie se conoce." 

Traduttore, traditore: el título del grabado, fuera de todo contexto, plantea en español cierta ambigüedad. He visto algunos catálogos en los cuales este título aparece traducido al inglés como "Nobody know himself". ¿Nadie conoce a los demás? ¿O nadie se conoce a sí mismo? El error es tan grosero que hasta causa gracia. Sin embargo, en cuanto uno lo piensa un poco resulta evidente que ambos puntos de vista son en algún punto ciertos. Hasta pudiera ser que el aparente error no fuera, en realidad, sino el sutilísimo planteo filosófico de un irreverente traductor.

sábado, abril 13, 2013

Gotas de agua

Alguien escribe en un muro:
"Lo que sabemos es una gota de agua;
lo que ignoramos es el océano."
Yo me digo que eso es verdad;
pero que también es cierto que
la esencia misma del océano
está presente en una gota de agua.

lunes, abril 08, 2013

Estar cansado

Arboles, a falta de uno, he plantado tres.
Pequeños, modestos, pero allí están,
mudos testigos de mi haber hecho.
Es verdad, libros no escribí ninguno,
pero por compensación han sido miles
las hojas sueltas que mancillé
con palabras vanas como éstas.
Creo haber dicho mis verdades,
algunas de ellas, al menos,
a todo aquel que quiso escucharlas,
y también mentí, como corresponde,
cada vez que hubo que cuidar las formas.
Fui atento y amable, buen ciudadano,
señalé menos veces de las que fui señalado
y contribuí, como era dable esperar,
con el plan creador del buen dios.

Ya puede verse que hice mi tarea
en el transcurrir de mis años.
Y digo más, para que abunde:
Amé y supe ser amado.
Aborrecí y fui aborrecido.
Tuve mi fe y mis desengaños.
Engañé a otros y a menudo
también me defraudé a mí mismo.
Hice unas pocas cosas bien,
contables con los dedos de una mano,
y para compensar hice algunas otras mal;
traigan más manos si desean contarlas.

Entre idas y vueltas,
risas francas y angustias,
encuentros y desencuentros,
ilusiones, desencantos y pérdidas,
miedos de los más diversos,
y este cinismo que crece
al amparo del tiempo que pasa
muchas cosas son las que podría
dejar anotadas en este breve listado.
Casi podría decir que me doy por cumplido.

¿Qué más dirías que me falta a esta altura del camino?
¿Talento para escribir los versos que aquí y allá se perdieron?
¿Aquella famosa pelotudez de haber sido feliz, acaso?
Necedad absurda.
Estoy cansado.
No es posible pretenderlo todo.

G.S. 2013

domingo, abril 07, 2013

Laberinto

Dicen quienes supuestamente saben
que preguntando se llega a todas partes.
He preguntado, para parecer razonable,
y de ese modo he llegado hasta aquí.
Ahora nadie sabe decirme cuál es
este lugar donde me encuentro,
ni cómo lograré salir de aquí.


sábado, abril 06, 2013

De las incomprensiones

"¡Mujer, si supieras!...", exclama él, con tono resignado. La adivino a ella, del otro lado del celular, seguramente ofuscada, respondiendo algo así como "¡Bueno, si tanto te interesa que sepa, deberías tomarte el trabajo de explicarme!" Tremenda incomprensión, por supuesto. Como si las cosas pudieran ser explicadas de esa manera, con palabras...

"Ni con palabras, ni sin ellas", acota alguien. Para enseguida añadir: "La comprensión supera las palabras e inclusive lo no dicho. Es prácticamente un milagro que sucede con el otro. O que no sucede, claro. Y puede que casi siempre termine ocurriendo esto último."

Me pregunto entonces si en aquellos excepcionales casos en los cuales finalmente adviene la tan elusiva comprensión, no estaremos en realidad ante una comprensión solo aparente; vale decir, ante otra forma del malentendido, siendo que en verdad quienes creen haberse comprendido han caído en un engaño: el de creer que se entienden, cuando en realidad cada uno está diciendo cosas diferentes de las que el otro cree escuchar.

Daniel Lutzky propone una interesante idea: que la comprensión acaso sea ante todo un sentimiento. Que uno "siente" que se comprende con otro, y ese sentimiento tiene la ventaja de ser algo real. Si yo siento que comprendo, o que soy comprendido, por más que esa comprensión acaso no tenga un correlato objetivo, seguirá siendo cierto mi sentir. Considerado de este modo, la comprensión puede no ser real y a la vez serlo, desde la perspectiva del sentimiento, que por lo demás otorga una sensación de completud maravillosa. Albert Camus, en su obra "El malentendido", propone que la vida y hasta la misma muerte no son más que eso, un malentendido. Pero cuando en algún irrepetible instante uno siente que ha podido vencer esa eventual condena de jamás entenderse con un otro, la sensación que se tiene es parecida a la felicidad.

Lo curioso del caso es que, considerado desde este ángulo, en tanto ambos participantes de la comunicación sientan que se comprenden, incluso cuando objetivamente esto no sea cierto, no parece tener sentido plantear la acaecencia de un error. Por el contrario, allí donde uno siente que comprende o es comprendido, y el otro siente lo contrario, la evidencia del desacuerdo descarta de raíz cualquier posibilidad ilusoria, lo mismo que si dos sienten que se desentienden: no hay modo de decir que en verdad se estén comprendiendo.

Pero en realidad el malentendido es aun más grave, porque ni siquiera tenemos manera de saber si el otro siente las cosas de un modo parecido al nuestro o si siente lo contrario; salvo que lo propongamos como un "siento que el otro siente de un modo parecido o contrario". Y para agregar mas confusión a todo esto, todavía faltaría preguntarnos quién es en definitiva ese que siente, o quién es ese otro. En este punto se agotan los conceptos y únicamente queda un sonido de fondo parecido al rumor del mar en la noche.