miércoles, diciembre 30, 2009

Para reflexionar 1

Se pregunta el maestro Ernesto Sábato, y la cuestión mucho tiene que ver con todo lo dicho en la entrada inmediatamente previa de este mismo blog:

¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría de vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.

Un programa honesto requiere ochocientos años.
Los primeros cien serían dedicados a los juegos propios
de la edad, dirigidos por ayos de quinientos años; a los cuatrocientos años, terminada la educación superior,
se podría hacer algo de provecho; el casamiento no debería hacerse antes de los quinientos; los últimos cien años de vida podrían dedicarse a la sabiduría.

Y al cabo de los ochocientos años quizá se empezase a saber cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.

Un programa honesto requiere ocho mil años...


Así las cosas, entretanto seguimos viviendo.

2 comentarios:

Vero dijo...

Leyendo la Biblia, al principio, la idea de Dios era algo distinto a lo que ahora tenemos...

Unknown dijo...

La Biblia...