martes, julio 03, 2007

Imágenes sin historia


Toda imagen tiene detrás una historia. Toda persona la tiene. Cada casa, cada árbol, cada cosa en el mundo. Sólo que por lo general las desconocemos. Ni siquiera tenemos presente, muchas veces, nuestras propias historias... ¿Cómo podríamos concebir siquiera las de tantos seres anónimos que se cruzan todos los días con nosotros en la vida?

Pero de vez en cuando una imagen detiene el curso de las cosas.

¿Quién es este hombre? ¿Qué sucede con ese perro, que de pronto le descubre la mirada? ¿Qué historias hay detrás de cada uno de esos objetos que transporta ese increíble carricoche? ¿Qué hubo antes y qué después de este momento congelado para siempre en el tiempo?

Es bueno y necesario detenerse, de vez en cuando, en medio de la vorágine del curso de las cosas. Ese es el mérito de las artes fotográficas. Instante, detente... Eres tan bello...

La fotografía la tomó Paola Bianchi, una alumna de la facultad, y la adjuntó a un parcial como ejemplo de otras cuestiones que no vienen aquí al caso. Yo la ofrezco desde aquí, sólo porque presiento que detrás de ese instante congelado por la cámara hay una serie de historias que jamás llegaremos a conocer, pero que sin embargo son tan valiosas (cada historia es infinitamente única e irrepetible...) que bien vale la pena que nos preguntemos por ellas.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente foto... pero creo, para pincharte un poco nada más, que la foto ES la historia. El rostro de ese hombre es su historia. Ésta no se encuentra detrás de nada, está presente en todas partes y a toda hora. Ese fragmento es PRESENTE, y el presente es historia siempre. No creo en la posibilidad de un corte temporal.
Un abrazo Germán, tenía un ratito y quería saludarte. Cursé con vos el año pasado.

Germán A. Serain dijo...

Gracias por la visita y por dejar tu firma, Rober. Ya ves que sigo con esa extraña manía de dar a conocer las cosas que hacen mis alumnos por fuera de la materia...

Con lo que decís, y con lo que charlaba ayer con una amiga, seguramente voy a escribir algo en el futuro sobre el presente en los blogs. Porque, un poco como vos decís, lo que uno escribe aquí siempre está en presente. De hecho lo escribe en tiempo real, en un aquí y ahora... Y poco importa que pase el tiempo, que el autor del blog muera... la entrada seguirá allí, mientras Blogger subsista, siempre en tiempo presente, como si hubiese sido recién escrita.

Me dirás que con un libro sucede lo mismo... Puede ser, pero me da la impresión que la percepción que uno tiene de los medios electrónicos es de simultaneidad, de eterno presente, de tiempo abolido.

Un cordial saludo, y cuando quieras.

Anónimo dijo...

Muy buena la foto!!
Tal como dijo Rober ahí está la historia... no hay más...
Me hizo acordar a un film de (¿Soriano?) El Perro. Muy buena!

Germán si llegás a escribir ese libro, por favor no dejes de avisarme...

Saludos!

Manulandia

Anónimo dijo...

Me sumo a lo que decis Germán, los blogs son siempre presente, uno está constantemente actualizandolo , lo que lleva a tener el presente como actor principal

Saludos

Germán A. Serain dijo...

No deja de tener algo de trágico, si se quiere, esa presentización propia de los blogs, que es también la que resulta natural en la fotografía. Porque como si fuese aquella máquina inventada por Morel, según la imaginación de Bioy Casares, es en este mismo instante cuando este hombre, ya inalcanzable, mira al perro que lo mira, mientras nosotros miramos, pero puestos ya en otra dimensión, y quién sabe si alguien más no nos estará mirando ahora mismo también a nosotros, tiempo presente que sin embargo -concebir estas cuestiones es algo tan complejo- tal vez pueda ser simultáneamente pasado para otros seres.

El hombre, el perro, el carro, la calle, ahí mismo: a mano pero inaccesibles. Y estas palabras en el blog, tiempo presente, que en el momento mismo de tipear, negro sobre blanco, una letra tras otra, se convierte en pasado, pero sólo hasta que los ojos de otro lector las vuelvan una vez más presente, y luego pasado, y así sucesivamente. De todos modos, como forma de la inmortalidad, hay que reconocer que se trata de métodos más bien discretos, por no decir humildísimos. (Es lo que hay.)

Anónimo dijo...

"Precisamente todo está pasando aquí y ahora". Este es un fragmento de una canción de Cerati. Aunque esté "homenajeando" a Jorge Luis, hay que reconocer que es una pieza muy bonita.
"Por senderos que se bifurcan... en mundos paralelos..."

c. dijo...

¡el perro se parece a nina!


por lo demás: vas a escribir un libro?



eso. y que mencanta la palabra carricoche.

Anónimo dijo...

He comenzado a escribir un libro varias veces. Manu entendió que se trataba de eso otra vez, de nuevo. Y la verdad es que ganas no me faltan. Acaso sí perseverancia. Seguramente comenzaré y acaso quedará otro libro más en el camino; o acaso no. Nunca se sabe. Las mantendré al tanto, en todo caso.

P.S.: Curiosamente, uno de esos libros por ahora inconclusos trataba acerca de un fabuloso carricoche... Ese libro sí que me gustaría terminarlo. Quién sabe...

Anónimo dijo...

Carricoche?!?! Es el coche de Victorino!