lunes, mayo 27, 2013
Belleza para seguir vivo
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viernes, mayo 24, 2013
Perrotriste
Perrotriste.
Harto de perrotriste.
Definitivamente cansado de él.
Traigan ya las cuerdas para ahorcarlo,
arsénico para envenenarlo,
una pistola para reventar
su tonto corazón de un balazo,
maderas y clavos para crucificarlo.
Que todos vean, que todos sepan.
Que sirva como escarmiento.
Pero si mato a perrotriste,
¿qué quedará de mí, si yo soy él?
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Revelaciones
Acabo de descubrir el origen de este malestar constante y sin remedio: sencillamente estoy cansado de ser yo.
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martes, mayo 21, 2013
Para tener presente
Dice Erasmo de Rotterdam, en su Elogio de la Locura:
"Si pudierais observar desde la Luna la inenarrable confusión de los mortales, pensaríais ver una multitud de moscas o mosquitos riñendo entre sí, luchando, tendiéndose trampas, robándose, burlándose unos de otros, holgándose, naciendo, enfermando, muriendo. No se puede creer qué tumultos, qué tragedias se producen entre esos insignificantes animalillos que tan pronto perecen."
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lunes, mayo 20, 2013
Necesidades
Existen diferentes clases de necesidad, tenés que entender esto. Uno necesita el aire, o el agua, o alimentos, para poder seguir viviendo. Pero también se necesita la música, o la poesía, y por más que uno pueda seguir viviendo sin estas cosas, el valor de esa vida que se vive no será el mismo.
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domingo, mayo 19, 2013
Cuatro personajes ficticios para una historia breve basada en hechos cotidianos
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sábado, mayo 18, 2013
Obituario
Ya lo ves, al final es así para todos:
se mueren los malos,
del mismo modo en que mueren
y se seguirán muriendo
los buenos.
Se mueren las víctimas,
pero a la larga también los victimarios.
Los que humillan y los humillados.
Los que desprecian y los despreciados.
Los pobres y los ricos.
Los imbéciles y los poetas.
Los bellos y los no agraciados.
Quienes fueron amados
y los que jamás encontraron
a quien se compadeciera de ellos.
Para todos llega el final.
El momento en que dejamos de respirar,
el instante en que dejamos de latir
y comenzamos a convertirnos en un despojo,
si es que ya no lo éramos desde antes,
cuando todavía parecíamos vivos.
Para todos llega igual...
Y sin embargo no es lo mismo.
Nunca es lo mismo,
porque la muerte es el final,
pero lo que importa es el mientras tanto.
El instante en en cual somos
y lo que hacemos con él.
Allí está planteado el desafío.
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jueves, mayo 16, 2013
Poema acerca de (Palabras II)
De más está decirlo,
cada uno lidia como mejor puede
con ese monstruo que.
Por más que en definitiva
la cosa sea más o menos siempre
la misma para todos,
llamalo amores contrariados,
miedo a la muerte,
ilusiones desvanecidas
o como prefieras.
Cada uno se defiende como puede,
como mejor le sale.
Si yo escribo, por ejemplo,
es porque no encontré todavía
una manera más efectiva
de hacerle frente a.
Es nada más un gesto,
como el de quien se pellizca
intentando despertar de un sueño,
o para comprobar, por el contrario,
que en realidad no está soñando.
(Como si no fuese posible soñar dolores...)
O como ese otro que se pincha un dedo
nada más que para comprobar que
todavía sigue vivo.
Mis palabras son como una aguja
con pretensión de poesía.
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Palabras I
No hay peor tumba
para las palabras
que el silencio
que se desprende del olvido.
Cuántas palabras
no yacerán ya
en esa tumba.
Incluso éstas
que ahora escribo
no tendrán, pobrecillas,
ningún mejor destino.
Entonces ¿para qué seguir escribiendo?
Tal vez para buscar un eco
que resuene y nos revele algo
que todavía ignoramos
de nosotros mismos.
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martes, mayo 14, 2013
El orgasmo de Dios
De lo contrario hoy no tendríamos mundo
ni estaríamos nosotros para poblarlo.
Veo a mi hija dormir, tranquila,
ajena al mundo y a mis cavilaciones.
Me digo entonces que al menos
alguna cosa he hecho bien en la vida.
antes de retirarse para dejarnos solos,
a la merced de oscuros azares
y sin noticia de su divino paradero.
Otro orgasmo, en este caso mío,
marcó el inicio de la vida de mi hija.
Y no es que busque compararme con nadie,
pero mi trabajo también fue realizado
y viéndola dormir sé que ha sido bueno;
mas yo no me he ido a ninguna parte.
No soy ningún Dios, de más está decirlo.
Pero algunas veces también quisiera
poder descansar de mí mismo.
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domingo, mayo 05, 2013
"Que el sentido común te proteja"
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miércoles, mayo 01, 2013
Gestos correctos en el lugar errado
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martes, abril 30, 2013
Quedándome o yéndome
Me preguntaba hace un rato
tal vez lo hago todavía
si yo te amara realmente
digo: con ese amor de las novelas
y no con este estúpido amor de hombre
vale decir: no este amor contradictorio
complicado, difícil de comprender,
de explicar, de digerir, de aceptar,
pero que es mal que nos pese
el único amor que puedo ofrecerte;
me preguntaba, te decía,
si yo te amara de esa manera digna
de ser inmortalizada en las páginas de un libro
o a través de la pantalla en una película
si en tal caso debería insistir con
estos torpes intentos míos por tenerte
o si tal vez no sería más honesto
sacrificarme y decirte que
lo mejor para vos sería
mantener conmigo todas las distancias
de una vez y para siempre jamás.
No conozco hoy la respuesta
a tan oscura pregunta
ni a ninguna otra tampoco.
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sábado, abril 27, 2013
Un tango
cómo seguía aquel tango
en medio de la misma nada,
el rumor a tus espaldas
del bondi que se acerca a lo lejos.
justo donde estabas siendo,
si en esa oscuridad
que aún no termina de disiparse
G.S. 2013
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miércoles, abril 24, 2013
El encuentro con el otro como una posibilidad sensible, pero también poética
Marina Abramovic y Ulay son dos artistas modernos. Lo cual es una manera de decir que son dos artistas que se han dedicado a explorar las fronteras de experiencias que algunos reivindican como arte, en tanto otros miran con un variable grado de sorpresa, incredulidad y desdén. Ella nació en Montenegro; él es alemán. Los dos tuvieron una relación amorosa muy fuerte durante cinco años, en la década de los setenta, durante los cuales vivieron juntos en una furgoneta y trabajaron mucho juntos. Después de esos cinco años, decidieron separarse. Pero no lo hicieron de cualquier modo: viajaron a China, fueron hasta la Gran Muralla, ella en un extremo, él en el otro, y empezaron a caminar. Caminaron durante tres meses, uno en dirección del otro. Cuando los dos se encontraron, se dieron un abrazo y luego no volvieron a verse por mucho, mucho tiempo.
Hace un par de años, Marina estaba realizando una performance en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. La idea era que, sentada ante una mesa, ella compartía un minuto de silencio y miradas con las personas que decidieran sentarse delante. Ni una palabra. Sólo silencio y mirada. Sin que ella lo supiera, ese día apareció Ulay... Y ese momento es el que registra el video que aparece más abajo.
El punto es: por supuesto que se trata de una performance, porque finalmente hay cámaras que vienen a registrar el momento. Pero más allá de eso hay una idea, sin la cual la performance no sería posible, y es que la relación y el gesto entre dos personas puede ser artística, vale decir poética. Estos dos artistas dicen con su performance algo muy importante: que se puede hacer poesía sin escribir, a través del simple contacto con otra persona. Y no digo más nada.
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viernes, abril 19, 2013
Wolfgang Amadeus
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Vida y sueño
El enorme atractivo que tienen los sueños
es que resulta suficiente concebir algo
con fervor o algún convencimiento
para que incluso lo imposible
se convierta en realidad.
Realidad dentro del propio sueño,
casi parece de más aclararlo.
Pero como bien señaló Calderón,
acaso toda la vida no sea sino sueño.
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martes, abril 16, 2013
Humpty Dumpty
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domingo, abril 14, 2013
Nadie se conoce / Nobody know himself
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sábado, abril 13, 2013
Gotas de agua
Alguien escribe en un muro:
"Lo que sabemos es una gota de agua;
lo que ignoramos es el océano."
Yo me digo que eso es verdad;
pero que también es cierto que
la esencia misma del océano
está presente en una gota de agua.
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lunes, abril 08, 2013
Estar cansado
Arboles, a falta de uno, he plantado tres.
Pequeños, modestos, pero allí están,
mudos testigos de mi haber hecho.
Es verdad, libros no escribí ninguno,
pero por compensación han sido miles
las hojas sueltas que mancillé
con palabras vanas como éstas.
Creo haber dicho mis verdades,
algunas de ellas, al menos,
a todo aquel que quiso escucharlas,
y también mentí, como corresponde,
cada vez que hubo que cuidar las formas.
Fui atento y amable, buen ciudadano,
señalé menos veces de las que fui señalado
y contribuí, como era dable esperar,
con el plan creador del buen dios.
Ya puede verse que hice mi tarea
en el transcurrir de mis años.
Y digo más, para que abunde:
Amé y supe ser amado.
Aborrecí y fui aborrecido.
Tuve mi fe y mis desengaños.
Engañé a otros y a menudo
también me defraudé a mí mismo.
Hice unas pocas cosas bien,
contables con los dedos de una mano,
y para compensar hice algunas otras mal;
traigan más manos si desean contarlas.
Entre idas y vueltas,
risas francas y angustias,
encuentros y desencuentros,
ilusiones, desencantos y pérdidas,
miedos de los más diversos,
y este cinismo que crece
al amparo del tiempo que pasa
muchas cosas son las que podría
dejar anotadas en este breve listado.
Casi podría decir que me doy por cumplido.
¿Qué más dirías que me falta a esta altura del camino?
¿Talento para escribir los versos que aquí y allá se perdieron?
¿Aquella famosa pelotudez de haber sido feliz, acaso?
Necedad absurda.
Estoy cansado.
No es posible pretenderlo todo.
G.S. 2013
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domingo, abril 07, 2013
Laberinto
Dicen quienes supuestamente saben
que preguntando se llega a todas partes.
He preguntado, para parecer razonable,
y de ese modo he llegado hasta aquí.
Ahora nadie sabe decirme cuál es
este lugar donde me encuentro,
ni cómo lograré salir de aquí.
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sábado, abril 06, 2013
De las incomprensiones
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miércoles, abril 03, 2013
Tafr... tafr... tafr...
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lunes, abril 01, 2013
Dos pensamientos
"A nadie le duele tanto el pie como cuando se lo pisan a uno", dice mi amigo José María y así, con tan pocas palabras, me enseña a respetar lo que me pasa. Igual, del otro lado también recuerdo algo que me decía Ana: "Hay que lograr que lo mucho que nos falta no nos haga perder nunca de vista lo mucho que tenemos."
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viernes, marzo 29, 2013
Adiós, García Ferré
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domingo, marzo 17, 2013
Las pruebas de la infamia
Estas cosas suceden: Katherine Howard era sobrina del Duque de Norfolk e hija de los aristócratas Joyce Culpeper y Lord Edmund Howard. También era dama de honor de Ana de Cleves, la cuarta esposa de Enrique VIII. Así fue como la conoció Enrique, quien de inmediato quedó prendado de ella. Tardó muy poco para anular su matrimonio con Ana, con quien se había casado por razones políticas, y en agosto de 1540 se casó con Katherine, quien de este modo pasó a ser la nueva Reina de Inglaterra. El matrimonio vivió feliz durante 14 meses... Al término de los cuales el monarca mandó decapitar a su quinta esposa, acusada de adulterio. Se dijo que había mantenido relaciones con su primo, Thomas Culpeper, y se presentaron pruebas para demostrarlo: una serie de apasionadas cartas, escritas de puño y letra por Catalina, cuya cabeza fue separada de su cuerpo, para que no pudiese repetir la infamia. Más tarde se supo que la pobre Catalina apenas sí sabía escribir su propio nombre.
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viernes, marzo 15, 2013
Los amantes
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viernes, marzo 08, 2013
Eckhart Tolle
No conocía a Eckhart Tolle. Y en realidad no lo conozco todavía.
Pero no puede dejar de llamar mi atención alguien que me dice:
"La causa de la infelicidad jamás es la situación que te aflige, sino tus pensamientos sobre ella."
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miércoles, marzo 06, 2013
Idealismos
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sábado, marzo 02, 2013
Delicias perdidas
Nada más cruel
hay que la delicia,
prometida o anhelada,
cuando se teme que quizás
no habrá ninguna otra ocasión
para disfrutar de ella de nuevo.
No se trata de otra cosa,
si deseamos ser sinceros,
que de nuestro eterno
miedo a la muerte.
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miércoles, febrero 27, 2013
Desconocidos
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martes, febrero 26, 2013
Paradoja
Cada vez le encuentro más sentido a la palabra "sinsentido".
Creo que la vida está hecha, acaso íntegramente, de ese curioso material.
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sábado, febrero 23, 2013
Mahler
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Desvelo
El cuerpo reposa
inmóvil
la conciencia
indica que
todavía estamos
dormidos
de repente
adviene la certeza lúcida
de saber que algún día
más o menos lejano
este mismo cuerpo
así igual de quieto
ya no volverá
a moverse
jamás
y esa certidumbre
es el espanto
porque entonces
busco moverme
para saber
que aun sigo vivo
y descubro que no sé
cómo hacerlo
pienso
mas no logro moverme
y comprendo
que alguna vez
será exactamente así
mi cuerpo inerte
insensible
sólo que no estaré
dormido
entonces la mano
se cierra sobre un mechón
y se mueve con gesto violento
arrancando lastimando
despertando al menos
de esa extraña duermevela
llega el llanto aliviador
cuántas veces no deseamos
llorar nada más
para saber
que seguimos vivos
salvo claro está
que sigamos soñando
o que así sea la muerte
que al fin y al cabo
poco y nada sabemos
de ella salvo que es
inevitable.
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viernes, febrero 22, 2013
Tres textos breves
El tiempo no dejará de nosotros
solución para los mismos.
Desierto, oasis, espejismo
cuando tenemos al fin el oasis a la vista.
Y se convierte en enorme agobio al pensar
que quizás no se trate más que de un espejismo.
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jueves, febrero 21, 2013
Arañas

En esta hora melancólica,
me tienta declararla absurda,
en la cual el día se escapa
sin remedio y para siempre,
me descubro otra vez
desesperadamente solo.
Pronto llegará la noche
y con ella tal vez de nuevo
la pesadilla en que las arañas
tejen su capullo, la fatal mortaja,
como un recordatorio claro
de la ineludible muerte.
Vos no estás aquí conmigo
para contenerme y consolarme.
Será por eso que de repente
me sorprendo pensando otra vez
en estos inconfesables espantos.
La tarde transcurre, inconmovible,
y yo arrastro mi pobre alma cansada
sobre mis espaldas, lo mejor que puedo.
Solo el miedo a las arañas que vienen
por mí en cuanto me ven desprevenido
me impulsa a seguir adelante.
Pero vos no estás aquí conmigo,
y yo tengo cada vez menos ganas,
y menos fuerzas, y menos todo.
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miércoles, febrero 20, 2013
Felicidad y cinismo
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domingo, febrero 17, 2013
El otro como espejo
"Siempre fuiste mi espejo. Quiero decir que para verme tenía que mirarte."
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jueves, febrero 14, 2013
Otra luna en el agua
Cuando la gente habla de magia,
por un curioso malentendido
termina trastocando las cosas
de modo tal que piensa en asuntos
relacionados con levitaciones,
conjuros, varitas y hechiceros,
cuando debería estar claro que
no se trata de nada de eso.
La magia existe allí donde
lo que solemos llamar 'la realidad'
queda de pronto en suspenso,
y se abre paso una dimensión paralela,
diferente, aunque no menos cierta.
La magia existe allí donde
el tiempo pierde sustento;
allí donde las reglas cambian,
al punto de desconocer
las leyes de la contradicción.
Hay magia en la literatura,
y en cualquier forma del arte.
Hay magia en el amor,
o en algunas miradas,
o en un crepúsculo,
o en ciertos paisajes
a determinada hora del día.
Hay magia, por ejemplo,
en una luna temblando
mientras se refleja en el agua.
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miércoles, febrero 13, 2013
La piedra en el lago
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martes, febrero 12, 2013
La vida breve
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lunes, febrero 11, 2013
La imperfección divina
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domingo, febrero 10, 2013
Ficciones, XI
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martes, enero 29, 2013
Luna en el agua
Anoche ella estuvo merodeando por aquí durante horas.
Por supuesto, yo la vi primero, en cuanto apareció,
majestuosa, brillante como un modesto sol,
pero estoy seguro: ella notó enseguida mi insistente mirada,
y desde ese momento también me anduvo espiando,
primero discretamente, sin disimulo después.
Es verdad, ella es misteriosa, altiva, inalcanzable...
Esta última evidencia me duele, por momentos.
Sin embargo, yo creo que también a ella
le duele un poco su propia soledad.
Por eso insiste en volver por aquí todas las noches,
para conversar a su modo con las copas de los árboles,
con la bruma nocturna, con las aguas quietas
que brillan al reflejar su presencia.
La luna aquí es otra.
No es la misma que usualmente veo desde la ciudad.
En estos parajes del sur, lo mismo que nosotros,
ella se transforma en algo diferente.
Será tal vez por eso que ha reparado en mí,
que yo me conmuevo de esta manera al verla.
¿Lo sabrá ella?...
Luna en el agua, inalcanzable, misteriosa...
De repente te sorprendes y confundes,
me doy cuenta, cuando ves
que dos breves lágrimas ruedan por mis mejillas,
mientras no dejo de mirarte.
Ya lo ves, también yo tengo mis misterios.
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lunes, enero 28, 2013
Silencios
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sábado, enero 26, 2013
Ficciones
"¿De dónde salen las historias?", me preguntaron una vez.
"¿Las historias?... Las historias salen siempre de los espejos."

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sábado, enero 19, 2013
Julieta y Romeo
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domingo, enero 13, 2013
Lección del día
Si vas a utilizar una herramienta que no ha sido indicada para los fines que tienes en mente, no olvides nunca hacerlo con mucha, pero mucha precaución...
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sábado, enero 12, 2013
Banalidades
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viernes, enero 11, 2013
Ahora
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jueves, enero 10, 2013
Relaciones amorosas
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miércoles, enero 09, 2013
Memoria y presente
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martes, enero 08, 2013
Uno mismo
Y su un día finalmente te cansaras
de ser todo el tiempo vos mismo
y persiguieras un cambio
acaso te sorprenderías
siendo entonces más
auténticamente vos que nunca
incluso cuando en un primer momento
quizás te desconocieras por completo.
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lunes, enero 07, 2013
Lo prohibido
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sábado, enero 05, 2013
Guillermo Tell y el gusano
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martes, enero 01, 2013
Muralla
"Después de todo tú eres tu única muralla.
Si no te saltas, nunca darás un sólo paso."
(Esto lo escribió una vez Luis Alberto Spinetta, y es una de las cosas más lúcidas que he hallado hoy en algún muro de Facebook.)
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lunes, diciembre 31, 2012
Uvas
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Balance
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miércoles, diciembre 19, 2012
Fin del mundo
Le habían asegurado que el viernes 21 de diciembre, probablemente hacia la medianoche, se terminaría el mundo. El se angustió mucho: no quería llegar al final de sus días sin haber completado su obra. Se afanó entonces como nunca: canceló obligaciones y citas, resignó horas que de otro modo hubiesen sido destinadas al descanso, la comida y el amor. Las primeras luces del sábado 22 vieron su obra terminada. Jamás alguien lo supo. Un instante después ya no quedaba nadie que pudiera decirle un valió la pena.
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Diferencia de horas
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domingo, diciembre 09, 2012
Finalmente la vida de tus hijos también podría llegar a depender de que decidas atender o no ese llamado equivocado, y lo mismo pasa siempre con todas las cosas.
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sábado, diciembre 08, 2012
Una idea
Dicen que el hombre pone en riesgo su vida cada vez que elige.
Pero eso es lo que lo hace libre.
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París - Rayuela
¿Cómo serás después de conocerte?
¿Cómo serás después de haber recorrido tus senderos,
primero una vez, luego acaso cien veces?...
¿Serás entonces como París, esa ciudad tantas veces imaginada,
por cuyas calles se buscaron La Maga y Oliveira,
a veces en vano, y otras hasta encontrarse enredados
en las sábanas de un hotel cualquiera de la calle Montmartre?
¿Serás como París, decía, después de haber trepado
a la Tour Eiffel, de haber sacado fotos en Champs Elysees
y al costado de La Seine, en l’Arc de Triomphe y el Café Pompidou?
¿O después de haber paseado por Montmartre, hasta llegar
tal vez hasta aquel mismo hotel y aquellas mismas sábanas,
o haber develado en el Louvre el secreto de la sonrisa
de la misteriosa Gioconda que pintó Leonardo?
¿Serás la misma entonces? ¿O serás otra?
Cómo saberlo, sin recorrer tus senderos,
primero una vez, y luego... ¿mil veces?
Sólo puedo decirte que el temor
de que París pudiera acaso perder su magia
el día en que finalmente lleguemos allí
no debería impedirnos el emprender el viaje.
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martes, diciembre 04, 2012
Verdad II
"En este mundo hay ciertas cosas que únicamente podemos hacer en soledad, y también algunas otras que sólo pueden hacerse en compañía de alguien más. Es importante combinar estas dos maneras de hacer cosas en su justa proporción."
Lo dijo, según me dicen, Haruki Murakami.
Habrá que indagar un poco más al respecto.
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lunes, diciembre 03, 2012
Verdad
"Confiá en aquellos que buscan la verdad.
Pero nunca en quienes afirmen haberla encontrado."
(Acabo de leer esta frase y es menester que la deje anotada en alguna parte.)
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sábado, diciembre 01, 2012
La confusa obscenidad del mal
"La confusa obscenidad del mal", decía.
Más tarde supe que esos eran los últimos versos de un poema. Un poema que también incluye un verso que habla de un "deleite cómplice", como para terminar de cerrar la idea. Debajo de la frase, muchos comentarios. Algunos más pertinentes o perspicaces que otros. Yo me quedé pensando en esto: en que si algo claro se desprende de la frase referida, es que el mal es obsceno. Por cierto, esto solo ya nos habilitaría a plantearnos el desafío de tener que definir ambos conceptos, qué cosa sea el mal, y por ende qué sería el bien; de qué cosas podríamos lícitamente decir que sean obscenas, y de cuáles no, y acto seguido intentar explicar por qué. Tarea ímproba si las hay. Pero más allá de eso hay también, en la dichosa frase, un reconocimiento claro a que existe cierta ambigüedad en ese sentimiento que identifica la obscenidad con el mal, el mal con algo obsceno, lo cual promueve en definitiva a esa incierta confusión. Presumo que todos tenemos una cuota de rechazo, tanto como un poco de secreta y/o inconsciente inclinación, sea hacia el mal, sea hacia lo obsceno. Me reviso interiormente y verifico que por lo menos en mi caso se da así. La cuestión pasa, en todo caso, por el dilema que nos lleva a confesarlo o a mantener esta inclinación como un íntimo secreto. Yo decido confesarlo, hacerlo público, denunciarme a mí mismo, por lo menos en lo que a este respecto se refiere. Pero ninguna de estas cuestiones me termina de explicar el porqué. No del mal, no de la obscenidad, sino el de su misterioso atractivo, ese que al mismo tiempo se rechaza, por supuesto y por fortuna. ¿Y qué será el mal?... ¿Y de qué cosas podrá uno lícitamente decir que sean obscenas? No tengo respuestas, sólo preguntas, y sin embargo sé que en alguna parte ellas son la respuesta a alguna otra pregunta que acaso todavía no me ha sido planteada.
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viernes, noviembre 30, 2012
De dioses, compositores, ateos y creyentes
Esta mañana me llamó la atención un comentario que publicó en una red social mi viejo amigo Juan María Solare, un compositor que un día agarró su amor por Stokhausen y su gusto por el tango, metió estas cosas y un par más en una mochila, y decidió irse con sus petates y su música a Alemania, donde al final se quedó a vivir. Esto es lo que escribió Juan, y ciertamente me sentí identificado: “Cuando leo argumentos apoyando la existencia de Dios, me entran unas ganas locas de reír. Cuando leo argumentos negando la existencia de Dios, me vienen unas ganas locas de refutarlos.”
Lo primero que se me ocurrió fue bastante obvio. Respondí algo así como que “En todo caso habría que ver los argumentos que tenga (si es que acaso los tiene) Dios para sostener la existencia del hombre. O quizás incluso para sostener la existencia de sí mismo. Y en todo caso, de no tener una respuesta de su parte, ¿el silencio de Dios debería ser tomado como una demostración de su inexistencia o bien como una oscura forma de argumentación?"
Para matizar este tipo de debates hay dos libros en particular que suelo recomendar. El primero es el de un anarquista francés llamado Sebastien Faure, que a comienzos del siglo XX escribió una obra deliciosa que se titula Doce argumentos que demuestran la inexistencia de Dios, una especie de refutación positivista a las Meditaciones metafísicas cartesianas en la cual el autor termina reconociendo que, siendo el eventual Dios de un nivel ontológico diferente del suyo propio, mortal y modesto humano, cualquier argumento que él pudiese oponer sería insuficiente para negar... pero también para afirmar. Con lo cual sobre el final de la obra se dirige a sus eventuales oponentes para terminar diciendo: "Dejen de afirmar ustedes, que entonces yo dejaré de negar.” Siempre me ha parecido una declaración deliciosa por parte de Fauré, quien en el fondo reconoce con esto que toda esta cuestión de lo divino, o mejor dicho, de los discursos sobre lo divino, en realidad trata sobre un conflicto muchísimo más terrenal y humano.
El otro libro que le recomendé a Juan fue el Evangelio según Jesucristo de José de Saramago, el libro más religioso y bellamente escrito por un ateo confeso que yo haya leído jamás. Pero apenas terminé de escribir mi recomendación recordé, o por lo menos creí recordar, un pasaje en el cual Dios justifica de algún modo su necesidad de fe y alabanza en los hombres. Porque yo había estado a punto de plantear el siguiente dilema: ¿Qué le podría importar a Dios, siendo él mismo todopoderoso, omnisciente, eterno y perfecto, que el hombre, su creatura, lo alabase o no, creyera en él o no? ¿Qué clase de veleidad sería esa, impensable en una entidad divina?
Pero entonces imaginé otra alternativa, realmente inquietante: que siendo las cuestiones de los dioses incomprensibles para los seres humanos, acaso pudiera ser que en definitiva ese Dios creador sí nos necesitase, para convalidar a través de nuestra fe, la fe y la alabanza de sus humildísimas criaturas, su propia existencia. Imaginé algo así como un Dios que necesitara renovar la base de su divina existencia en nuestra fe. Se trata de una idea absurda, por supuesto. O tal vez no tanto, al fin y al cabo. Lo interesante es que, de tener esta idea algún asidero, se plantearía la siguiente paradoja: que si la humanidad dejara de creer finalmente en Dios, y algo de eso viene pasando de un tiempo a esta parte, por lo menos por estos rincones del mundo, acaso El dejase de existir. Y nosotros no nos daríamos cuenta de ello de puro incrédulos que somos. En tal caso vendríamos a ser algo así como ese muerto que sigue andando por el mundo, nada más que porque nadie se tomó la molestia de avisarle que muerto estaba.
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Germán A. Serain
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jueves, noviembre 29, 2012
Jessica
Dicen que siempre que dormimos soñamos. Incluso cuando más tarde creemos no haber soñado nada. No tengo idea de qué cosas podría haber estado soñando yo en aquel momento, cuando vos me abrazaste. Recuerdo que primero te sentí, todavía entredormido, tu cuerpo cálido apretándose contra el mío. Después me diste un beso, mientras me agarrabas todavía más fuerte. Pero recién cuando sentí tus lágrimas me desperté del todo. Estabas afligida, y por una vez la intuición no me falló: no te dije nada, tampoco te pregunté. Nada más te abracé fuerte e intenté calmarte, ya pasó, ya está, tranquila mi vida, mi cielo, mi amor, y vos entonces te largaste a llorar más fuerte. No dije más nada. Acaricié tu cabeza al mismo tiempo que te abrazaba. A veces el sentido de la vida entera se revela en estos simples gestos. Finalmente conseguí que te calmaras, de a poco, y así seguimos abrazados un rato, sin decirnos nada. No hacía falta.
"Disculpame", me dijiste finalmente, y te levantaste de la cama. "Dejame que te acompañe", te dije yo, al tiempo que me levantaba también, para ir detrás tuyo. Te volviste a acostar, ya otra vez en tu cama, y yo me acosté a tu lado, para poder abrazarte de nuevo, ilusión vana de poder proteger con un cuerpo el acecho de los fantasmas de lo desconocido y lo inevitable. Por suerte ya estabas más tranquila, y entonces sí me atreví a preguntar: “Tuviste un feo sueño, ¿no es verdad?” No respondiste, pero yo supe que estaba en lo cierto. Entonces me arriesgué todavía otro poco, y volví a inquirir: “Y soñaste que algo malo había pasado conmigo, ¿no es cierto?” Por toda respuesta me volviste a abrazar y esta vez sí, después de darme otro beso en la cara, me contestaste en voz baja: “Sí, papá”.
No hizo falta nada más. Otro abrazo, un beso en tu frente, taparte, como cuando eras más pequeña, y sentir que te volvías a dormir, después de haber visto que nada más había sido un mal sueño, que tu papá todavía estaba bien, vivo, cerca, al alcance. Dicen que cuando alguien sueña con la muerte de una persona viva, le está alargando la existencia. No creo que sea así. Esas son cosas que se dicen para sentirnos menos mortales, menos frágiles, cuando alguien nos pone cara a cara con la idea de nuestra propia muerte. Pero también yo me quedé pensando en la buena fortuna de que todo haya sido apenas un mal sueño. Seguramente llegará el día en que no lo sea, no cabrían demasiadas dudas sobre eso, en realidad; aunque poco y nada sepamos acerca de la muerte. Lo importante es que no ha sido hoy ese día, que ya ahora está amaneciendo de nuevo, como una nueva posibilidad y un nuevo desafío, y que los dos estamos aquí para verlo y para aprovechar el tiempo que esto nos brinda para seguir adelante.
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miércoles, noviembre 21, 2012
El rebelde Job protesta de nuevo ante Dios, insatisfecho con su respuesta
Tú preguntas quién soy yo,
que siendo ignorarte he puesto
en duda tu eterna sabiduría.
Reconozco que he dicho cosas
que no alcanzo a comprender,
cosas que son maravillosas
y que en realidad no conozco...
Sin embargo, déjame responder
como mejor pueda a tu pregunta:
yo soy aquel que ha sido puesto
aquí en el mundo por tu merced,
sin que me dieses, no obstante,
medios para poder comprender,
de manera que me excuso,
mas no me puedo declarar
culpable por cuestionarte.
Y soy también aquel que sufre
la angustia de saberse mortal,
pobre, miserable, indefenso
ante el incesante miedo a la muerte.
Mas he de admitir que seas tú
quien no alcance ahora el sentido
de mis palabras, pues es razonable
que nada sepa de esta desolación aquel
que por naturaleza es inmortal e infinito.
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Germán A. Serain
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